Los tengo acostumbrados a hablar solamente de música cristiana en este blog. Pero una noticia que ha conmovido a todos los cristianos del mundo me motiva a escribir en esta ocasión.
Era el año de 1999 cuando unos ladrones profesionales entraron a plena luz del día en la casa de David Castro, ubicada en el tradicional barrio La Soledad de Bogotá. Lo amarraron a él y a sus papás para que contemplaran en medio de insultos cómo iban sacando una a una sus pertenencias.
Durante uno de los días de la Semana Santa estaba en sintonía de Fantástica, una mis emisoras musicales favoritas, cuando pasaron una canción que nunca antes había escuchado y me encantó: “Creo en ti”, en las voces de Miguel Bosé y Juan Luis Guerra.
Fui católico hasta los 12 años de edad y nunca me gustó la música católica. Tal vez la canción que más recuerdo de ese entonces es una que cantaba con frecuencia mi papá: