Por: Alex Aldana
Para nadie es un secreto que la moda, con el pasar de los días, se ha convertido en tema de conversación de hombres, ¿y por qué no?, si en el mercado existen infinidad de opciones para que no todo sea saco, camisa de cuello y pantalón de paño.
Quiero comentarles que desde hace algún tiempo he estado identificando las razones por las que un traje (saco, corbata, camisa, zapatos, mancornas, etc) ha pasado de ser un tema del común para el ejecutivo, a ser una completa discusión del hombre consigo mismo.
Aquí unas pequeñas indicaciones para que logre que su traje parezca un Hugo Boss o Dolce & Gabbana. También les dejo dos videos que ilustran perfectamente estas palabras.
La silueta: si somos personas delgadas, lo mejor es lucir un traje que nos quede tanto ajustado, procuremos utilizar colores oscuros para hacer un efecto de realce. En el caso de los pasaditos de kilos, deben preferir trajes que sean de su talla, pero que no se ajusten mucho –sobre todo en el saco-. La idea es que se adapte, no que haga presión.
La solapa: debe ser delgada, pues la sutileza es clave del buen vestir.
Los hombros: hay que procurar que el corte del hombro quede sobre esta parte del cuerpo, intentemos que la hombrera se adapte muy bien. Quedando ni muy hacía el cuello, ni más allá, pues puede confundirse con el traje de un ‘Sayayín’.
La manga: es importante que la terminación del blazer quede un poco arriba del puño de la camisa, no tanto por favor, pues no queremos que parezca prestado. El objetivo de esta indicación es que se vea el puño de la camisa (si tiene marcuernas mucho mejor). Esto refleja elegancia.
Los botones: debe tener 2 ojales para igual cantidad de botones. Cuando lo tenga puesto abróchese solo el arriba. Esto da aspecto juvenil. Si tiene barriga, déjelo abierto.
El pañuelo: si usted tiene algunos kilos de más, utilice un pañuelo blanco, doblado de forma cuadrada en el bolsillo superior de su saco. Esto hará que la atracción se centre más en la parte de arriba, que en su barriga.
La corbata: el eterno idilio del accesorio, que para mí, puede llegar a ser el más importante del traje: la corbata. Hay infinidad de colores y estilos, que pueden utilizarse al gusto de cada hombre. Lo único que recomiendo es que el nudo sea delgado, pues el grueso ya está descontinuado.
El pantalón: siempre a la cadera, por más juvenil que queramos parecer, NUNCA es sinónimo de elegancia una prenda mal puesta. La bota debe llegar justo al borde del zapato. Esto para dar protagonismo a las medias, que siempre deben ir combinadas con el color de este, pues siempre serán una extensión del pantalón.
OJO, siempre con cinturón.
Los zapatos: intente inclinarse por los zapatos de punta semiredonda. Son más elegantes. Los de punta completamente redonda y muy cuadrada, acaban con la magia que puede suponer un buen traje.



















































