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Miles de indígenas, víctimas y estudiantes marcharon por la paz de Colombia

Foto: RCN Radio

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Miles de colombianos entre indígenas, víctimas del conflicto armado y estudiantes se movilizaron ayer en la “Marcha de las Flores”, convocada en Bogotá y otras ciudades del país, para expresar sus deseos de paz y la necesidad de llegar a un pronto acuerdo final.

En medio de pitos, banderas blancas y tambores que clamaban consignas como, “Ni un niño, ni una niña, ni un beso para la guerra”; “Acuerdo firmado, acuerdo respetado” y “Porque el pueblo lo merece, el acuerdo permanece”, cerca de 10.000 colombianos manifestaron su deseo de paz.

“Es necesario el apoyo de todas las familias que han sido golpeadas, no importa que sean indígenas, campesinos, afros, todos necesitamos un país libre, tranquilo y que podamos compartir como amigos”, aseguró a EFE el indígena Aníbal Rivera, quien llegó a la capital en un viaje de 16 horas desde el municipio de Silvia, departamento del Cauca.

El presidente Juan Manuel Santos sacó unos minutos de su tiempo para acompañar a los marchantes y en especial a los rectores de las universidades que apoyan el acuerdo de paz.

“Ustedes saben que estamos empeñados en que este proceso continúe y se consolide (…) todas las universidades nos pueden ayudar mucho a alimentar este proceso, pueden jugar un papel determinante”, les manifestó Santos a los directivos de las instituciones educativas.

Asimismo, varios estudiantes y diferentes organizaciones ciudadanas se sumaron al llamado, entre ellos la comunidad LGBTI quien convocó la movilización “Acuerdo ya! LGBTI por la paz”.

“Colombia nunca va a tener paz si no hay tolerancia y respeto hacia los demás”, aseveró a EFE Ángel Rodríguez, miembro de esa comunidad.

Campamento por la paz / Foto RCN Radio

En la manifestación se homenajeó a las víctimas del conflicto con un corredor humano lleno de flores blancas y aplausos como forma de reconocer el dolor de las víctimas y el perdón para construir un nuevo país.

“El pueblo colombiano hoy le está dando un mensaje a Colombia y al mundo (…) las víctimas le están enseñando a los colombianos cómo perdonar, cómo sanar heridas, cómo lograr una paz verdadera”, dijo a EFE el profesor Gustavo Moncayo, víctima del conflicto pues su hijo estuvo secuestrado por las Farc.

“Desde mi corazón de madre, de mujer, con el espíritu femenino de la madre tierra en este moyo (vasija de barro) sagrado de Bacatá recibimos a todos los hermanos de los pueblos originarios para que estos mandatarios sean coherentes con la paz que tanto un pueblo necesita”, dijo por su parte la indígena de la comunidad Muisca Nelis Rativá.

“Estas marchas se empezaron a gestar y producir después del resultado del plebiscito por la paz el pasado 2 de octubre en el que el 50.02% de los que acudieron a las urnas dijeron NO a los acuerdos suscritos en La Habana entre el Gobierno y las Farc, tras casi 4 años de negociaciones.

“Después de 9 días de protesta, más de 50 integrantes del campamento de paz leerán una declaración con una serie de exigencias frente a las que denominaron “maniobras dilatorias evidenciadas en los últimos días para concretar un acuerdo de paz”. (Lea aquí: No queremos que la paz se convierta en un fortín electoral: estudiantes que convocan marcha)

Marcha de las Flores en Bogotá

Con una multitudinaria marcha Indígenas, negros, víctimas, estudiantes, defensores de derechos humanos e innumerables organizaciones sociales exigieron en Bogotá, con flores blancas en sus manos, que no se pierda la oportunidad de paz que se tiene.
Nuevamente salieron a marchar miles de estudiantes por las calles, como Juan Camilo y Carolina.

“Yo creo que esta vez la juventud es la que se pone en la posición de la víctima y quiere la paz, las flores representan la vida y lo que viene para el país”, dijo Carolina.

“Es un mecanismo de presión para que los acuerdos se cumplan y la paz no se dilate, que la podamos tener ya”, añadió Juan Camilo.

Pero no marcharon solos. Se les unieron personas de todas las razas, condiciones, géneros y religiones, como Alicia Golondrino y su compañero, indígenas del Cauca.

“Necesitamos la paz, porque la violencia no nos ha dejado nada bueno, nos ha quitado a nuestros padres y nuestros hijos”, dijo Alicia.

Rubén agregó que “nosotros somos víctimas del Estado, de los Paramilitares y el Narcotráfico en Rio Chiquito, queremos paz ya”.

A su lado, escuchando sus tragedias, Nancy Ortíz, una madre de familia bogotana que quiso dejar de ver la realidad nacional por televisión.

“Somos muy citadinos no sentimos la guerra pero aquí vemos a las personas que sí la han vivido”, aseguró conmovida por la multitud que acompañó la manifestación.

En la Séptima, hacia la Plaza de Bolívar, se mezclaron todos, porque todos tenían un mensaje común y renovado por una nueva manifestación con cerca de 20 mil participantes. Una de ellas, Alba Luz Polo.

“Aquí peleamos por una paz en beneficio de negros blancos sin diferencia de clases, ni religiosas ni de política”, dijo.

De todos los puntos cardinales del país llegó la gente a gritar sus consignas.

“Montes de María Presente… Carmen de Bolívar… Presente… Por nuestra víctimas del conflicto armado… Presente… Por las víctimas del Salado… Presente”, arengaba un grupo proveniente del norte del país.

Los negros del Pacífico recordaron que las mayores víctimas son quienes más quieren la paz, Jairo Montaño Cuero y Delia Quiñones perdonaron aunque han perdido lo que más quisieron.

“Por lo menos en mi Tumaco, el 68% dijo Sí a la paz, yo que he sido víctima de la violencia, porque se me llevaron a mi hijo y sin embargo digo sí a la paz”, dijo Jairo.

“Mi hijo Diego Astolfo Pereira se lo llevaron en el 2016, van a pasar 10 años y no sé nada de él, estamos acá porque quiero volver a verlo”, dijo Delia.

Buanerje Ternorio llegaba a la Plaza de Bolívar cansado, pero después de medio siglo de caminar en un país en guerra él cree que queda poco por andar.

“La historia que tenemos, 52 años es una cosa muy difícil, ahora que llegó el momento de la paz no podemos retroceder, porque está por llegar a nuestras manos y a nuestro pueblo”, concluyó.

Pasaron diez días desde que se votó el Plebiscito, en esos días la ciudadanía no ha dejado de manifestarse, de unirse porque confían en que cuando muchos se unen al rededor de una llama es más difícil que se apague.

Marchas del silencio, de los indígenas y las víctimas

Con la llegada de las comunidades indígenas, las asociaciones de víctimas, los movimientos juveniles y universitarios, los movimientos de mujeres, el Campamento por la Paz y otros grupos, la asistencia fue mayor a la marcha de la semana anterior.

Hacia las 2 de la tarde inició la salida hacia a la Plaza de Bolívar de más de 5.000 indígenas junto a estudiantes y campesinos que se concentraron desde la madrugada en los predios de la Universidad Nacional en recorrido que tomó por toda la calle 26 hacia el centro.

A las 3 de la tarde se sumó el llamado movimiento de víctimas, que salió del Centro de Memoria Histórica en la calle 26 con carrera 20 y también se dirigió hacia la Plaza de Bolívar.

A las 4 de la tarde en  el Planetario Distrital en la carrera Séptima con calle 26 se dieron cita los universitarios y otras organizaciones que formaron una gran cadena humana hasta la Plaza de Bolívar, para rendir homenaje a las víctimas y a los indígenas afectados también por el conflicto.

A pie desde Cali

Mientras tanto avanza la gran marcha a pie desde Cali hasta Bogotá como complemento a la gran marcha por la paz que reunió a más de cinco mil personas en la ciudad de Cali el pasado domingo.

John Jairo Hoyos García, hijo de uno de los diputados vallecaucanos asesinados por las Farc en el año 2007, lidera la caminata que salió el lunes 10 de octubre a las 6:30 de la mañana desde el bulevar del río, en el centro de Cali.

Hoy declaramos en medio de esta multitudinaria marcha que no aceptamos que se produzcan más víctimas en este país y que se haga un pacto de paz entre todos los colombianos“, dijo Hoyos García al emprender la caminata hacia la capital del país y en la que han avanzado 57 kilómetros.

No aceptamos regresar a la guerra. El pacto debe tener un cese de hostilidades entre los colombianos del Sí y el No; se deben aceptar las diferencias y tolerar el pensamiento y el criterio de los demás; se debe dar por terminado el conflicto entre nosotros y unirnos entorno a un país que solo clama por la paz y debemos levantar nuestras voces unidas para pedir a los actores un nuevo acuerdo ya“, aseveró John Jairo Hoyos García.

La marcha a pie hacia la ciudad de Bogotá tuvo su primera estación por la paz en la ciudad de Palmira. Luego se dirigirá a Buga, Tuluá, La paila, La tebaida, Armenia, Ibagué, Gualanday, Girardot, Melgar, Boquerón, Fusagasugá, Silvania, Granada, Soacha y Plaza de Bolívar en Bogotá, donde se llevará a cabo el Encuentro Nacional de Víctimas.

Restricción de vías en Bogotá:

– Calle 26 desde la carrera 50 en sentido occidente – oriente y hasta la carrera séptima.

– Carreras 8 y 9 entre las calles 19 y sexta en sentido hacia la Plaza de Bolívar.

– Avenida Circunvalar desde el Parque Nacional hasta entrada principal del barrio Egipto.

– Carreras cuarta y quinta desde el Eje ambiental hasta la Plaza de Bolívar.

Se calcula que cerca de las 5 de la tarde, todad las manifestaciones se concentren a las afueras del Congreso de la República, en donde se realizarán varuas actividsdes ciudadanas y muestras culturales a favor de la paz.

Principales ciudades del país:

Villavicencio: Plantón en el Parque de Banderas a las 5:00 p.m.

Montería: Desde la Universidad de Córdoba hasta el parque Simón Bolívar a las 8:00 a.m.

Pasto: Desde la zona norte de la ciudad hasta la plaza de Nariño.

Cúcuta: Desde el Parque Santander hasta el malecón a las 4:00 p.m.

Cali: Desde el Parque de Las Banderas hasta la plazoleta de San Francisco a las 5:00 p.m.



Por: RCN Radio y EFE