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Treinta países acuerdan luchar juntos para doblegar al grupo yihadista Estado Islámico

Los países reunidos en la Conferencia internacional sobre la seguridad en Irak prometieron este lunes apoyar la lucha de ese país contra el grupo Estado Islámico (EI) "por todos los medios necesarios" incluso militares, indicó el texto final de la reunión.

"Daesh (acrónimo árabe del EI) constituye una amenaza para Irak, pero también para toda la comunidad internacional", afirma la declaración común adoptada por una treintena de países que participaron en la reunión.

Todos los participantes "subrayaron la urgente necesidad de poner fin a la presencia de Daesh" en Irak, indicó el texto.

"Con ese objetivo, se comprometieron a apoyar por todos los medios necesarios al nuevo gobierno iraquí en su lucha contra Daesh, incluso con una ayuda militar apropiada".

Esa ayuda corresponderá a "las necesidades manifestadas por las autoridades iraquíes" y "respetando el derecho internacional y la seguridad de las poblaciones civiles", precisó el documento.

El canciller francés Laurent Fabius saludó la reunión, que calificó de "grave y esperanzadora", congratulándose por la participación de "30 países, entre los más poderosos del mundo y que tienen situaciones geográfica e ideológicas diversas, pero que dicen todos 'hemos decidido luchar contra Daesh'".

Fabius anunció una próxima conferencia "sobre la necesidad de impedir la financiación de ese grupo".

Al abrir la conferencia, los presidentes francés, François Hollande, e iraquí, Fuad Masum, lanzaron un llamamiento urgente a la acción internacional contra el EI.

"El combate de los iraquíes contra el terrorismo es también el nuestro. Debemos actuar clara, leal y fuertemente al lado de las autoridades iraquíes. No hay tiempo que perder" dijo Hollande.

Los participantes afirmaron que se asegurarán de la aplicación de las decisiones tomadas por la conferencia, "en particular en el marco de las Naciones Unidas y en ocasión de reuniones de alto nivel que se realizarán en paralelo de la Asamblea General" de la ONU.

La conferencia de París, en la que participaron los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, tuvo lugar en un contexto dramático a raíz de la decapitación el sábado del británico David Haines, tercer rehén al que EI da muerte en menos de un mes, después de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff.

"Daesh cometió en los últimos meses matanzas, crímenes que pueden ser calificados de genocidio, purificación étnica y religiosa", declaró el presidente iraquí, que antes de abrirse la conferencia pidió una intervención aérea rápida en su país.

Estados Unidos realiza desde el 8 de agosto bombardeos contra EI en el norte de Irak, y varios países, empezando por Francia, entregan armas a los combatientes kurdos iraquíes, en primera línea en los combates contra los yihadistas.

Siria, la cuestión espinosa

Francia, que anunció ya su disponibilidad para participar en una intervención aérea en Irak, anunció que los primeros vuelos militares de reconocimiento empezarán este mismo lunes.

"Estamos ya en orden de marcha", declaró por su parte al canal CBS el secretario de Estado norteamericano John Kerry. Según Washington, más de 40 países están dispuestos a participar en la coalición.

Australia anunció el domingo su participación con el despliegue de 600 militares en los Emiratos.

Ahora en primera línea a causa de la decapitación de su ciudadano, Gran Bretaña afirmó por voz de su primer ministro, David Cameron, que "perseguirá a los responsables sea cual fuere el tiempo necesario".

No obstante, Cameron no disipó la incertidumbre respecto a la participación de su país en los bombardeos contra Irak y Siria, dos países de los que EI controla vastos territorios.

De hecho, el capítulo sirio de la crisis es una de las cuestiones espinosas de la estrategia internacional. El presidente norteamericano Barack Obama se declaró dispuesto a extender los bombardeos contra EI a Siria, pero Gran Bretaña y Francia son más reticentes y temen que los mismos refuercen al presidente sirio Bashar al Asad.

Los yihadistas de EI, que combaten también contra el régimen sirio, se fortalecieron en la guerra civil siria.

"El caos hace el juego de los terroristas", dijo Hollande el lunes, instando a apoyar "por todos los medios" en Siria a la oposición llamada moderada.

Pero en el documento final de la conferencia de París no se menciona ni una sola vez a Siria.

Irán, actor esencial de la región, pero que no participa en la conferencia, estimó que la mejor manera de luchar contra el terrorismo es "reforzar a los gobiernos iraquí y sirio", y el guía supremo Ali Jamenei afirmó en su sitio oficial que Irán rechazó una solicitud de cooperación de Estados Unidos contra EI porque los estadounidenses "tienen las manos sucias".

En París, la portavoz del Departamento de Estado Jennifer Psaki declaró que su país es contrario a una "coordinación militar" con Irán, pero está abierto a "discusiones diplomáticas" sobre Irak, que podrían realizarse en paralelo a un futuro ciclo de negociaciones sobre el tema nuclear.

En la apertura de la conferencia en París destinada a coordinar las ayudas y las acciones contra esa organización terrorista, el presidente francés destacó que "no hay tiempo que perder" ante una amenaza "mayor sobre Irak, la región de Oriente Medio y el resto del mundo".

Hollande destacó que la respuesta debe ser primero humanitaria y después política, y que esta debe incluir la búsqueda también de una solución duradera "en el lugar en que nació el movimiento, Siria", para lo que solicitó el respaldo a las fuerzas de la oposición al régimen de Bachar al Asad.

"Hay que apoyar a los que pueden negociar y hacer los compromisos necesarios para el futuro de Siria. Para Francia, estos son las fuerzas de la oposición democrática", apuntó en un encuentro que ha reunido a representantes de 24 países y de la Liga Árabe, la ONU y la Unión Europea.

Esta cita, en la que no participa Irán pero sí los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EEUU, Rusia, China, el Reino Unido y Francia), aspira a definir la estrategia de lucha y el rol de cada país en la coalición internacional anunciada la semana pasada por el presidente estadounidense, Barack Obama.

El asesinato del cooperante británico David Haines es, según Hollande, la última demostración del peligro de un grupo "que pretende incluso fundar un Estado" y que ha perpetrado "masacres y exacciones contra la población civil".

El presidente francés saludó "el sentido de la responsabilidad" de las nuevas autoridades iraquíes, y pidió a la comunidad internacional que las apoyen con "lealtad y unidad".

Su discurso insistió en que Irak no es el único afectado, ante el elevado número de combatientes procedentes de otros países, e hizo un llamamiento para intensificar la lucha contra esas filiales "y castigar a aquellos que se asocian con ellas".

Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de preservar la unidad y garantizar la seguridad del Líbano, "que acoge a cerca de dos millones de refugiados sirios", y a ampliar el apoyo a otros países, como Jordania.

El presidente iraquí, Fuad Masum, que copreside este encuentro, afirmó que la actuación del EI ha obligado a superar "el pensamiento estratégico habitual al que Al Qaeda" les "había acostumbrado", y a "desplegar más esfuerzos" para evitar que tengan santuarios y cortar sus fuentes financieras.