
Para los obispos católicos de Colombia, los decretos de emergencia social fueron apresurados y merecen ser reformados.
El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rubén Salazar, pidió que el Gobierno siga concertando con los sectores afectados para garantizar los servicios a los más pobres.
Agregó que el paÃs debe hacer una redistribución del dinero para que los "más pudientes ayuden a los pobres para mejorar su atención en salud".
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