Plaza de Toros de Bogotá, La Santamaría / Foto archivo particular

Los animalistas de Bogotá organizaron un plantón a  instancias del Concejo Distrital pidiéndole a la Corporación que apruebe la consulta popular para que sean los bogotanos quienes decidan si quieren o no que la fiesta brava regrese a la plaza de toros La Santamaría.  Los animalistas explicaron que los tiempos han cambiado y que Bogotá ya no es una ciudad de tradición taurina, situación que piden que se defina en las urnas.   “Estamos pidiendo que se den cuenta que el toreo no es ni arte, ni cultura, esto es una violencia contra nuestros animales. Entrar a un animal a una plaza a torturarlo, a masacrarlo, eso no puede ser arte, por eso le estamos pidiendo al Concejo que apoye la consulta, no a las plazas de toros, no a las corridas de toros", dijo Esther Camargo, una de las ambientalistas.   Esperanza Sánchez aseguró que en la ciudad debe primar el respeto por todos los seres vivos.   “No más olé, la plaza de toros no se puede convertir en un lugar de crueldad y tortura, queremos los toros, pero vivos, en un corral, en el campo, no los queremos ver en la arena llena de sangre", señaló Sánchez.   Ante el Concejo Distrital también acudieron los defensores de la tauromaquia, contrario a lo que piensan los antitaurinos, para ellos, la fiesta brava es un tema tradicional y además representa una fuente legal de empleo.   Myriam Moreno ha vivido toda su vida de los toros. Su padre fue torero, su esposo también lo es, tiene un hijo matador y además a uno de sus hermanos un toro le causó la muerte. Para Moreno, la fiesta brava es un estilo de vida que debe ser respetado así sea únicamente de las minorías.   "Es una tradición milenaria, de hace muchos siglos, yo prácticamente nací en un capote porque mi papá era torero, esto ha sido mi vida entera, mi pasión, de lo que he subsistido y de lo que he vivido, es un arte cualquiera, respetémonos, tenemos libertad, hay un fallo constitucional y hay que respetarlo, pasar a una consulta popular es ilegal”, dijo Moreno.   La propuesta de los animalistas es que la consulta popular, de ser aprobada por el Concejo y posteriormente por el Tribunal de Cundinamarca, se realice el 25 de octubre junto con las elecciones de alcaldes, gobernadores, ediles y concejales.