Durante los disturbios protagonizados por los operarios de Aguas de Bogotá y el Esmad, cinco niñas de la Fundación Educar Colombia inhalaron gases lacrimógenos lanzados por los uniformados, lo que les ocasionó desmayos y episodios de epilepsia. Según narró el director de esta fundación "empezaron a caer gases lacrimógenos en frente de la casa, lo que hizo que se afectaran cinco niñas quienes salieron con convulsión y demayadas de aquí". Los trabajadores de esta entidad contaron que "el director tuvo que salir hasta donde estaba el Esmad, con los brazos arriba diciéndoles que por favor no lanzaran gases que habían niños, pero se hizo caso omiso". En este lugar, ubicado en la carrera 67 con 12, hay actualmente 46 niñas bajo la protección del ICBF. Estos hechos ocurrieron luego de que los empleados de Aguas de Bogotá citaran a una rueda de prensa en este punto para hablar de lo ocurrido en la noche del 31 de enero, cuando se paralizó el sistema de recolección de basuras.