Cargando contenido

Foto: RCN Radio



La moda vintage ha hecho que quienes pertenecen a los estratos más altos sean ahora clientes de los almacenes en donde las prendas han tenido más de un dueño.

A finales de 2016 Ricardo Alfonso perdió su trabajo. Desde ese día recorre Bogotá en busca de una nueva oportunidad laboral. Ricardo cuenta que para procurar una buena presentación personal ha recurrido a la ropa usada.

“Ya llevo casi un año sin trabajo y pues es muy difícil, pero tampoco uno puede andar mal porque hasta para conseguir empleo uno tiene que estar bien vestido", indica.

[imagewp:434240] Foto: RCN Radio

Con 30 mil pesos Ricardo negoció una pinta completa, con pantalón, camisa y saco y espera comprar con otros 20 mil unos zapatos.

Nancy Tirado, administradora de un almacén de ropa usada, ubicado sobre la Avenida Caracas entre las calles 53 y 54 de Bogotá, explica el catálogo de precios: “Tenemos vestidos de paño desde 20 mil pesos, como tenemos camisas de 5 mil, de 8 mil, de 10 mil, camisetas de 3 mil, de 2 mil, de todos los precios“.

Muchos mitos se tejen sobre la ropa usada. Liliana Sánchez dice que sus clientes ya no piensan lo mismo pues “anteriormente la gente tenía esa mentalidad, que si eran del difunto, o que vino un indigente y no la regaló, pero todo eso ha cambiado porque la misma imagen de los locales ha cambiado".

[imagewp:434243] Foto: RCN Radio

Pero a los almacenes de ropa usada no solamente van personas que no tienen como comprar prendas nuevas. La moda por lo clásico ha hecho que hoy sean vigentes prendas como abrigos, gabardinas y otro tipo de accesorios cuyo valor puede estar entre los 500 mil y un millón de pesos.

“Ahora incluso está más de moda lo clásico, prendas extrañas, con estilos raros y la gente le gusta eso, cosas de los años 60´s, cosas clásicas y aparte económicas y viene toda clase de gente, incluso hasta vienen actores", dice Mónica Salazar, vendedora de ropa usada.

Elena Pereira, asegura que a sus preferencias en la moda, le ha dado gusto en los almacenes de ropa usada, “yo siempre paso y compro prendas así que me llaman la atención“.

[imagewp:434241] Foto: RCN Radio

En esta ocasión, Elena negoció por 120 mil pesos unas botas que en otros almacenes encontró, en el mismo estado por 300 mil pesos.

“Se monta uno de buenas cosas a precios cómodos y que esto no es ropa maltratada y se le puede dar un buen uso“, agrega.

La ropa usada ya no es exclusiva de personas con pocas posibilidades de estrenar. Ahora es la alternativa de quienes no se complican y creen que la moda también se recicla.

[imagewp:434237] Foto: RCN Radio