Foto tomada de bogota.gov.co

La posibilidad de urbanizar la Reserva Thomas Van Der Hammen en Bogotá, ha desatado una polémica entre la administración de la ciudad, animalistas y expertos que discuten la conveniencia de esta propuesta. A través de su cuenta en Twitter, el alcalde Enrique Peñalosa calificó los terrenos de la reserva como potreros e indicó que se están inventando argumentos respecto a varios aspectos ambientales de la reserva forestal. Según Peñalosa, "no existen estudios que digan que bajo la llamada reserva Van Der Hammen haya manantiales subterráneos. No inventar argumentos. En 1200 hectáreas de potreros ordinarios de la llamada reserva podrían vivir 250.000 personas, que de otro modo serían forzadas 30 kilómetros más lejos". El alcalde de Bogotá también cuestionó que "¿acaso no vemos como Bogotá está creciendo desordenadamente hoy en la sabana? No nos digamos más mentiras. Podremos demostrar que nuestra propuesta es mucho mejor para el medio ambiente, la calidad de vida y la movilidad". Y añadió que "dejemos atrás falso mito que Bogotá puede densificarse significativamente: es una de 5 ciudades más densas del mundo. Mentira es que Bogotá podía crecer hacia adentro, expulsó a cientos de miles a decenas de kilómetros de Bogotá, con mal urbanismo, en últimos años". "Decir que son potreros es por ignorancia o por arrogancia", dice experto Manuel Rodríguez Becerra, exministro de Vivienda y profesor de la Universidad de Los Andes, explicó la Reserva Forestal del Norte es un corredor ecológico de 1.400 hectáreas que comunica los cerros orientales con el Río Bogotá y que tiene varias interacciones ambientales como humedales, aguas subterráneas y alimentación de acuíferos. "En esa denominada reserva hay enormes interacciones ambientales y que el doctor Peñalosa diga de manera despectiva que son unos potreros es por ignorancia o por arrogancia, y cualquiera de las dos actitudes no son buenos consejeros para un mandatario de la Bogotá de hoy. Es un irrespeto con la ciencia y la tecnología, eso no fue producto de la imaginación del doctor Van Der Hammen", explicó Becerra. La reserva está reglamentada por la CAR y se necesitaría un aval de la Corporación y del Ministerio de Ambiente para hacer cambios a la forma como hoy está concebida. Según Rodríguez, "se ha tratado de despistar a la opinión pública diciendo que la suma de un sendero por los cerros orientales y de otro sendero por el Río Tunjuelito y más los malecones, es un proyecto mucho más ambicioso que la Reserva Van Der Hammen. Uno no puede sumar piedras con papas. La Reserva tiene una justificación en sí misma, no es que sea sustituible". La administración Peñalosa plantea un proyecto denominado Ciudad Paz que consiste en la habilitación de unas 15.000 hectáreas de suelo, en el perímetro urbano de la ciudad, donde residirán unas 3 millones de personas. Parte de esa habilitación del suelo sería en terrenos de la reserva. "Sospecho que hay una ignorancia grande por parte de los funcionarios de la administración de Peñalosa sobre lo que es la Reserva Van Der Hammen", puntualiza el experto. Otra voz de protesta fue la del exalcalde Gustavo Petro, promotor en su gobierno de la ampliación de los terrenos protegidos, quien aseguró que el alcalde Enrique Peñalosa es "el único mandatario del mundo que cree que se acaba el calentamiento global eliminando reservas forestales. Si destruyen la Reserva Forestal del Norte, destruyen la sostenibilidad de Bogotá".