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Los migrantes aseguran que prefieren pasar hambre antes que regresar al vecino país.

Venezolanos, en medio de cuarentena, viven bajo puente peatonal en Bogotá
Inaldo Pérez – Sistema Integrado Digital

Debido a la cuarentena por el coronavirus, decenas de venezolanos que viven del reciclaje, se han visto obligados a abandonar las residencias tipo 'pago diario' donde se encontraban y hoy viven, literalmente, bajo un puente. 

Y es que por las medidas emitidas por el Gobierno Nacional para evitar el contagio de la COVID-19, no han podido vender los productos que reciclan y por ende perdieron su única fuente de sustento. 

"Estamos pasando hambre, no tenemos como hacer ni que comer, por eso nos toca vivir en la calle", comentó José Pallares, uno de los venezolanos que vive bajo el puente de la avenida Boyacá con calle 13 de Bogotá. 

Para dormir usan unas especies de cambuches, armados con los carros o carretas que usan para trabajar, y bolsas plásticas,  que junto a un par de cartones les sirven de techo.

"Cuando el día es bueno y contamos con suerte, algunos misioneros nos traen cómodas. Pero eso no es siempre, por eso nos toca comer de la basura o lo que conseguimos e  la calle", relató Maritza quien, al preguntarle su apellido, sonrió y se tapó el rostro. 

Según explican los recicladores, hasta el momento la única ayuda que les ofrece el Distrito de Bogotá es la entrega de un pasaje para que regresen a Venezuela, pero para ellos esa no es una opción. 

"Queremos que nos ayuden con algo de comida y con un lugar donde vivir, esa es la ayuda que estamos pidiendo; no queremos regresar porque allá la situación es peor", destacaron. 

Desde que inició la medida de aislamiento, la situación para decenas de familias venezolanas se ha complicado, por esa razón cada día son más  los que viven bajo el puente o en otros puntos de la ciudad, como sobre la calle 26 y en el centro de la capital. 

"Con esta hambre que tenemos y no somos delincuentes, por eso esperamos un poco de comida regalada o una ayuda antes que robar. Pero no queremos regresar a Venezuela", dijo Johana Pérez, una joven que no supera los 19 años y que asegura está cansada de pasar hambre. 

En medio de su tragedia  y de una ayuda que aseguran no les llega, los venezolanos que habitan bajo el puente de la Avenida Boyacá, aseguran que tienen miedo a que lleguen los agentes migratorios, porque eso significaría el final de su estadía en Colombia y su regreso a una Venezuela donde, aseguran, estarían peor. 

"Acá sabemos que es por la situación de salud, en nuestro país, con o sin coronavirus, nos hacen pasar hambre", señaló Eduardo o 'El Lalo' como pidió se le llamara. 

Por ahora, solo les queda esperar y mientras aguardan mejores tiempos, piden ayuda al distrito o caridad a sus habitantes.

Héroes anónimos: la labor de un reciclador
Fuente

Sistema Integrado de Información

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