Cargando contenido

Los niños pasan la mayor parte del día en celdas que no superan los cuatro metros cuadrados.

Cárcel El Buen Pastor
Cárcel El Buen Pastor
Colprensa

La concejal de Bogotá Olga Victoria Rubio (partido Mira) solicitó a la Personería Distrital un informe sobre las condiciones en las cuales se encuentran las reclusas del Buen Pastor y los hijos menores de tres años, quienes viven con ellas al interior del penal.  

Según el informe de la Personería de Bogotá, las habitaciones donde permanecen las reclusas con sus hijos tienen "aproximadamente dos metros de largo por dos metros de ancho".

"Cada celda una está dotada de una cama, en algunas una cuna y un mueble donde guardan sus pertenencias, es un espacio reducido para que habiten dos personas”, señala el reporte del organismo de control.

Leer másLa difícil vida de los niños en la cárcel El Buen Pastor

El ente de control también señaló que los menores no tienen  un espacio adecuado para su recreación.

"No se cuenta con infraestructura necesaria para promover la recreación de los menores de edad, teniendo en cuenta que estos pasan allí (en las habitaciones) el tiempo libre al salir del jardín", precisa el documento.

Ante este panorama, la concejal Rubio manifestó que “no hay un seguimiento pediátrico a los niños, las raciones de comida son pequeñas y no tienen un nivel nutricional adecuado. Aunque se cometa un delito no se pierde la dignidad cuando se está tras las rejas”.  

Pese a que la Personería reconoce que el centro penitenciario cuenta con un servicio de salud compuesto por 15 personas, en ‘amplios espacios dotados de consultorios’, dentro del establecimiento no se cuenta con un pediatra y el seguimiento en salud de los menores es realizado por personal del ICBF, junto con funcionarios del penal.  

Le puede interesarDelincuente en Bogotá ha sido capturado 52 veces en tres años y siempre queda libre

 

El jardín infantil  

En total, 17 de los 22 menores que viven al interior del penal asisten al jardín infantil ‘El Esplendor’, dónde son atendidos por once profesionales.

Allí encuentran docentes, auxiliares pedagógicas y auxiliares de alimentos que prestan sus servicios de manera permanente. Una psicóloga, una nutricionista y un médico visitan el penal de manera esporádica.  

El jardín infantil presta sus servicios gracias a un convenio entre el Impec, el ICBF y la Fundación Padre Damián y funciona entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde. 

Posteriormente, los menores regresan a las celdas con sus madres. Cinco bebés menores de seis meses que viven en la cárcel pasan todo el tiempo con sus progenitoras. 

El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y la Cárcel el Buen Pastor no se han pronunciado sobre el tema.

Sin embargo, el informe de la Personería afirma que en términos generales el jardín infantil cuenta con instalaciones adecuadas y brinda una oferta escolar digna y que los menores se encontraron “aseados, tranquilos y bajo el cuidado y supervisión de varias personas”.  

En cuanto a los servicios de salud, se hace un llamado para fortalecer la atención pediátrica al interior del centro penitenciario.  

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido