Cerca de 3 mil vendedores ambulantes marcharon nuevamente en Bogotá en contra de las políticas de espacio público del alcalde Enrique Peñalosa.
"Queremos que el alcalde se siente a dialogar con nosotros, no que nos mande subalternos para que nos digan que nos van a reubicar", dijo una de las vendedoras.
Los comerciantes informales marcharon desde Chapinero, El Cementerio Central y La Carrera décima hacia la Plaza de Bolívar.
Otro de los manifestantes advirtió que "las personas encargadas de reubicarnos no saben nada de las ventas ambulantes, e los lugares a los que quieren llevarnos no haríamos una venta diaria de 2 mil pesos".
Para ellos, las soluciones propuestas por el Distrito no les permitirían sobrevivir, mientras que el Distrito asegura que ha entregado todas las garantías para que ellos puedan tener derecho al trabajo en mejores condiciones.
Los vendedores se citaron a tres manifestaciones, pero en los grupos participaron asociaciones de casi todas las localidades de la capital del país.