Moverse en bibicleta es una de las mejores decisiones que una persona podría tomar por su ciudad y por sí misma: calma el tráfico y de paso evita contaminar el aire, también ahorra tiempo de trancones y mejora la calidad de vida. Pero parece que las ciudades no recompensan cada día en la carretera, donde es el más vulnerable y el ciclista enfrenta un peligro mortal.


En octubre de 2016 entró en vigencia la ley 1811 que promueve el uso de la bicicleta en el país y busca mejorar la movilidad urbana. Esta ley plantea incentivos como otorgar medio día libre por cada 30 veces que una persona certifique haber llegado al trabajo en bicicleta.


Actualmente en Bogotá se calcula que hay 700 mil bicicletas.


Una de las promotoras de la ley, la representante a la Cámara por el Partido Alianza Verde, Angélica Lozano aseguró que pese a que solo lleva un año y unos meses de vigencia, la ley sí funciona.


"Se ha ampliado el cupo de parqueaderos en instituciones públicas, privadas, centros comerciales porque hace mella que la bicicleta es un medio de transporte no solo para la recreación", resaltó Lozano agregando que se "han implementado metodos de pedagogía porque esto tiene derechos y deberes".


Aunque "hay unos pendientes, por ejemplo, el enlace en los sistemas de transporte, los ganchos exteriores para colgar las bicicletas, y la en infraestructura que está quedada aún y en el diseño de los espacios en las carreteras", dice la representante Lozano.


Según la última encuesta Bogotá Cómo Vamos, el porcentaje de personas que se transportan en bicicleta pasó del 8%  en 2016 a 9.1% en 2017, a lo largo de los 480 kilómetros de cicloruta que hay en la ciudad.


Este aumento en los recorridos, que son aproximadamente 7 mil viajes al día, también aumenta el número de muertos.


En los últimos 10 años tan sólo en Bogotá han muerto, según cifras de la Secretaria de Movilidad, 576 personas, de las cuales 38 son mujeres.


En cuanto a lesionados según las cifras en esos 10 años el total fue de 11. 100 ciclistas.


El peor año de la década fue el 2016 con 71 muertos y 1.271 heridos.



En su mayor porcentaje en los accidentes fatales están involucrados automóviles, camiones y camioneros.


Y en segundo lugar se encuentran buseta, buses y motocicletas.


Para el ingeniero David Unimam, gerente de la bicicleta de la Secretaria de Movilidad de Bogotá estás cifras,  especialmente la de 71 muertos en 2016, llama la atención pero la administración está en la búsqueda de llegar a 0.


"Si uno mira las cifras en el 2017 tuvimos 61 muertos, eso implica una reducción de casi el 15% respecto al año anterior, pero es demasiada gente, no quiero decir que se ha cumplicado la tarea, nos queda mucho por hacer. 61 muertos es demasiado pero la meta es llegar a cero muertes", señala Uniman.


Para los expertos, a Bogotá le falta mucho para convertirse en una ciudad más amable  con la bicicleta y con el biciusuario, como lo señala Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana , quien destaca los avances pero ve que falta mucho.


"El reto de Bogotá es sencillo en cuanto a que la gente esta optando por la bicicleta, pero la ciudad tiene un deficit de infraestructura que no esta acorde a las exigencias de seguridad que requeiren los nuevos ciclistas, incluso hay corredores en los que la infraestructura ni siquiera esta acorde a la capacidad, están saturados”, dice Montezuma quien se atrevé asegura que para lograr estar acorde a una proporción entre cantidad y calidad se “necesitan un par de periodos, dos alcaldías más  que realmente le apuesten a la bicicleta,  aparte a en la que estamos ahora, que ha hecho un trabajo destacado".


Pero finalmente es el usuario de la bicicleta quien realmente es consciente de los problemas que a diario tiene que sortear.


Fernando Caicedo y David Ricardo Martínez, usan su bici como medio de transporte único para movilizarse en la ciudad.


"Los inconvenientes más grandes que hay son tener que compartir carril con los vehículos, el mal estado de las ciclorutas, bastante inseguridad, en las madrugadas hay pocas presencia de la policía", destaca Fernando.


Entre tanto, David dice que lo malo de montar la bicicleta es que por ejemplo "los peatones invaden los carriles de las ciclas y la falta de civismo entre los mismas ciclistas".


Fernando Caicedo por ejemplo, me contó que su maleta carga todos los días un machete para defenderse en caso de que alguien quiera robarle, ya que vive en una zona donde hay poca presencia de las autoridades.


 

Por Valentina Antolinez