Cargando contenido

Jóvenes y adultos salieron en la madrugada para contar sus historias de vida.

Habitantes de calle en Tómese un Tinto con Rcn Radio
RCN Radio

Unos 50 habitantes de calle salieron este viernes a las 3:00 de la madrugada para ser partícipes de la nueva sección llamada Tómese un Tinto con RCN Radio.

La cita fue a la altura de la carrera 7 con calle 13 en pleno corazón de Bogotá, en donde pudieron contar sus historias de vida, enviarle un saludo a sus familias y relatar lo duro que es pasar la vida al borde de un andén.

Alexander, de unos 38 años, no aguantó sus lágrimas para recordar a su hijo a quien no ve desde hace varios meses debido a que las drogas lo han separado de su familia.

Lea también: Más de 500 ex habitantes de calle de Bogotá se graduaron en artes

“El próximo 24 de julio cumplo nueve años de estar en las calles. Desde entonces se cumplen las palabras que me decía mi mamá antes de morir: usted va a pagar lo que está haciendo con su mal comportamiento”, narró.

Alexander tiene el anhelo de recuperarse pronto, salir del mundo del vicio y poder abrazar a su hijo que está a punto de cumplir diez años.

Los ciudadanos llegaron al lugar cargando maletas viejas, abrigados con cobijas y plásticos atendiendo el llamado del padre “Fray ñero”, uno de los máximos referentes en Bogotá de trabajo social con este tipo de población.

Le puede interesar: Así se vivió la fiesta de los habitantes de calle en Bogotá

“Creemos que hay más de 80 mil ciudadanos - habitantes de calle en todo el país que resultan siendo una desgracia y generan mucho dolor que miles de personas tengan que dormir en la calle por muchas razones”, dijo el líder religioso.

“Hay una palabra bellísima del papa Francisco que nos dice que es en las calles en donde debemos buscar el rostro de Cristo. Una iglesia callejera significa que salimos los sacerdotes a compartir con nuestros hermanos pobres”, relató.

Junto al padre, quien viste una habitual sotana de color café, también asistieron varios adultos mayores que por diferentes condiciones llevan más de 10 ó 20 años durmiendo en donde les toque.

Uno de ellos es don Víctor que con un tono de voz evidentemente golpeado, aceptó que aún es alcohólico y que a veces su temperamento varía de tal forma que se refugia en las bebidas embriagantes.

“Yo habito las calles cuando no consigo para una pieza para dormir”, dice este hombre que también es un reconocido vendedor de cordones que por muchos años se ha ubicado en la esquina de la carrera séptima con calle 13 de Bogotá.

Todas las personas que llegaron al lugar, lograron calentar sus cuerpos por unos cuantos minutos con un tinto, pero sus rostros reflejaban el desespero por salir pronto de esa cruel realidad.
 

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido