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Referencia Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Referencia Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
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La pandemia del coronavirus mantiene en alerta a todas las entidades que, desde distintas áreas, tratan de hacerle frente a las afectaciones que deja este virus; especialmente la salud y la economía, las cuales han sido las principales víctimas desde que llegó esta enfermedad a Colombia.

En el tema de la salud no solamente están las personas que resultan contagiadas de la Covid-19 sino aquellas que, sin tener el virus, se están viendo seriamente perjudicadas por la pandemia, pues por tratarse de protocolos estrictos que deben manejarse en la actualidad, la atención está siendo tardía, provocando que en algunos casos los pacientes terminen agravando su estado o perdiendo la batalla contra cualquier otra enfermedad.

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Es el caso del señor Roberto Ruíz Cortés, un hombre que falleció recientemente, según asegura su familia, tras no poder recibir a tiempo una transfusión de sangre y un traslado para un procedimiento que necesitaba con urgencia.

Sandra Patricia Martínez era la esposa de Roberto y denuncia que durante ocho días su cónyuge fue víctima de una negligencia que lo llevó a la muerte, mientras que la clínica terminó atribuyendo dicha demora a los protocolos por coronavirus.

Según relata la mujer, el pasado 7 de julio su esposo ingresó de urgencia a la Clínica de Famisanar, Cafam la Floresta, con un cuadro de cálculos en la vesícula, lo cual fue confirmado tras nuevos exámenes en este centro de salud. Además, allí los médicos determinaron que los cálculos estaban obstruyendo algunos conductos haciendo que el páncreas se inflamara. De igual forma identificaron que el paciente tenía anemia.

Esta situación de salud llevó a que su esposo fuera hospitalizado ya que necesitaba de manera urgente una transfusión de sangre y una cirugía extracción de cálculos biliares. Sin embargo, como la clínica es de primer nivel, no le podían realizar allí dichos procedimientos.

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Pasaron los días esperando que se aprobara la remisión a una institución de tercer nivel que contara con Unidad de Cuidados Intensivos para que pudiesen realizar la transfusión de sangre, sin embargo, esto no se dio y, mientras tanto, un nuevo informe médico del 10 de julio determinó que “los niveles de hemoglobina han bajado considerablemente, por lo que se hace más urgente la transfusión de sangre”.

Sandra Patricia asegura que comenzaron "a pasarse la pelota entre la Clínica Cafam y la Secretaría de Salud, sobre quien tenía a cargo el traslado”, mientras tanto el estado de Roberto continuaba desmejorando. “El 12 de julio reporta el médico que los niveles de hemoglobina siguen bajando considerablemente, por lo que se hace mucho más urgente la transfusión de sangre”, cuenta la mujer. 

El día 14 de julio, siete días después de la primera solicitud, se envía un reporte sobre las condiciones que se requieren para el traslado las cuales consisten en: un lugar donde se pueda hacer transfusión, cirugía y seguimiento por sospecha de Covid-19. Sobre este último punto la familia asegura que desconocía que al paciente se le había realizado dicha prueba.

Mientras continuaba la espera, Roberto Ruiz sufrió un paro cardiaco. Tras este evento, en el que se radica una vez más solicitud de traslado, por fin a la familia le confirman que ha sido autorizado para ser llevado en ambulancia a la clínica de Colsubsidio Roma. Lamentablemente, “mientras se firmaba la autorización de traslado, salió el médico a informar que el paciente había sufrido un segundo infarto en el que falleció”, cuenta la esposa de Roberto.

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La familia indagó una vez más el porqué de la demora en el traslado, recibiendo como respuesta de la Clínica que para autorizar el traslado necesitaban primero tener el resultado de la prueba de coronavirus que se le había realizado al paciente el día que ingresó.  

Tras el dolor de la pérdida de su ser querido, Sandra Patricia tuvo que emprender una lucha para recuperar el cuerpo de su esposo y darle una ceremonia de despedida, pues corría el riesgo de que fuera cremado bajo los protocolos de Covid, cuando ni siquiera les habían entregado los resultados.

Finalmente, como dice ella “tras mover cielo y tierra” se conoció que el hombre no tenía coronavirus, por lo que pudo ser entregado a sus familiares quienes este martes lo despiden en medio del dolor y la indignación por la negligencia que aseguran que recibió Roberto y que no le permitió una intervención a tiempo.

Pese a que Roberto falleció, los familiares esperan que se investigue el actuar de las entidades a cargo del traslado que nunca se dio y hacen un llamado a mejorar los protocolos, pues aunque comprenden la emergencia sanitaria, piden que se agilicen los resultados ya que "se afectó la vida de un paciente que ni siquiera tenía el virus".

Cafam responde

Tras la denuncia de la familia de Roberto Ruíz Cortés, la Clínica Cafam emitió un comunicado en el que asegura que actuó siguiendo los protocolos tras sospechar que el paciente podría ser positivo de coronavirus, pues cabe recordar que el resultado de la prueba, que arrojó negativo, llegó después de que el hombre falleciera y tras un proceso legal por parte de la familia.

En otro punto, explica la clínica que tras evidenciar deterioro en la salud de Roberto Ruíz, esta emitió "las alertas correspondientes al sistema de referencia y contrareferencia para que se procediera con el traslado", pero este, lastimosamente no se dio sino hasta el 14 de julio, cuando el paciente presentó dos infartos y falleció.

En el mismo comunicado, Cafam explica que debido a que era paciente sospechoso de Covid-19 "era necesario cumplir con los protocolos posmortem establecidos, incluyendo la cremación inmediata", pero expone que ante esto "su familia decidió no retirar el cuerpo de la IPS hasta que se obtuvieran los resultados de la prueba de coronavirus", lo cual sucedió "96 horas después del deceso".

Ante esta última aclaración, la familia confirma que efectivamente se negó a retirar el cuerpo ya que no tenían la seguridad de que su ser querido tuviera coronavirus porque "ingresó por otro cuadro clínico y su muerte también se dio por patologías alejadas al virus", tal como lo confirmó el resultado negativo a Covid.

De igual forma, la familia de Roberto Ruíz Cortés asegura que de haber aceptado que la clínica reportara la muerte como sospecha de Covid, se habría cometido una irregularidad porque lo habrían hecho sin tener los resultados y no habrían podido despedir con velación y ceremonia al hombre.

Este es el comunicado de Cafam

Bogotá, 23 de julio de 2020. La Caja de Compensación Familiar Cafam lamenta profundamente el fallecimiento del señor Roberto Ruíz Cortés y se solidariza con sus familiares y allegados. Frente a la atención brindada al señor Ruiz, se permite informar que: 

• El señor Roberto Ruíz ingresó al servicio de urgencias de primer nivel de complejidad de la IPS Cafam Floresta el 7 de julio de 2020 a las 2:52 p.m.

• Una vez evaluado y diagnosticado de acuerdo con su estado, se ordenaron todos los exámenes pertinentes y se le indicó el tratamiento necesario.

• En el proceso de atención por su condición de salud, se encontraron elementos que hicieron sospechar, además, la presencia de Covid-19 en el Señor Ruiz, y por tanto se procedió de acuerdo a lo establecido en los protocolos oficiales e institucionales correspondientes.

• Con base en los resultados de los exámenes de diagnóstico, se definió que el señor Ruiz requería ser atendido en una institución de mayor complejidad, así, Cafam procedió a generar la orden de remisión y la envió a las entidades responsables de su gestión. 

• Durante el tiempo que el paciente permaneció en la IPS Cafam Floresta, a la espera de la remisión, recibió manejo farmacológico y atención permanente por parte de nuestro equipo médico y sus familiares fueron informados constantemente de su evolución. Al observar el deterioro de su condición clínica, se emitieron las alertas correspondientes al sistema de referencia y contrareferencia de Bogotá para que se procediera con el traslado del paciente a un servicio de cuidado crítico en una institución de tercer nivel de complejidad. 

• Como está debidamente documentado, la central de referencia y contrareferencia de Cafam adelantó la gestión de la remisión de manera permanente y reiterativa, alertando sobre las novedades en el estado de salud del paciente y la urgencia del servicio médico requerido. Lamentablemente no se obtuvo respuesta positiva sino hasta el día 14 de julio a las 11 de la noche. Según la información entregada a Cafam por las entidades responsables de la gestión de la remisión, no hubo disponibilidad de camas en las instituciones de la ciudad antes de ese momento. 

• Pese a los esfuerzos de nuestro equipo asistencial, el señor Roberto Ruíz Cortés falleció el 14 de julio de 2020 sobre la media noche sin poderse llevar a cabo el traslado aprobado. 

• Debido a la sospecha de contagio por Covid-19, en ese momento era necesario cumplir con los protocolos posmortem establecidos, incluyendo la cremación inmediata.  Sin embargo, su familia decidió no retirar el cuerpo de la IPS hasta que se obtuvieran los resultados de la prueba de coronavirus. Finalmente, 96 horas después del deceso y una vez recibido el reporte negativo de la prueba, el cuerpo fue retirado.

La Caja de Compensación Familiar Cafam y sus colaboradores reiteran su compromiso con todos los colombianos en medio de la emergencia sanitaria que afronta el país. Nuestro objetivo sigue siendo velar por el bienestar de todos nuestros afiliados y usuarios para, desde nuestra capacidad y alcance, seguir brindando una atención de altísima calidad, en seguimiento estricto de los protocolos establecidos por el Gobierno Nacional.

Fuente

LA FM

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