La Secretaría de Movilidad de Bogotá anunció la segunda fase de la campaña pedagógica del “Poder del Cono”, para sancionar a los mal parqueados en las vías de la ciudad. De acuerdo con datos del Distrito, luego de 6 meses de la primera etapa de la campaña 24 mil conductores fueron alcanzados a través de la acción lúdica en calle implementada en 18 de las 20 localidades de la ciudad. Según la Secretaria de Movilidad, el 87,8 % de las personas retiraron el vehículo gracias al llamado de los conos, sólo un 11,2 % requirió comparendo y un 1,10 % levantamiento con grúa. En una evaluación se estableció que el 85 % de los bogotanos calificó la campaña como buena o muy buena (55% y 30% respectivamente).

El poder del Cono 2.0.

Con base en los resultados positivos y en los aprendizajes de la primera fase, la Secretaría Distrital de Movilidad decidió continuar con la estrategia durante el 2018. Algunos de los elementos con los cuales contará la campaña se anuncian a continuación. a. Volante de regulación ciudadana. La intervención no será sólo hacia el conductor sino hacia vecinos y otros ciudadanos a quienes se les entregará un volante de sanción pedagógica en físico para que lo entreguen a sus vecinos. De esta forma se pretende fortalecer la regulación social del mal parqueo en Bogotá. Estos volantes también se podrán descargar desde la página web de la campaña. b. Cono por un día. La campaña invitará a influenciadores y líderes de opinión pública a acompañar a los conos por un día y así visibilizar la respuesta positiva de los bogotanos frente a la regulación social. c. Los 14 conazos. La campaña en calle ha basado su intervención en canciones que hacen alusión a las principales excusas de los ciudadanos para mal parquearse. Desde esta semana los bogotanos empezarán a escuchar en radio algunas de estas canciones. d. El cono al colegio. Aprovechando los siete videos de la serie web, los conos visitarán los colegios y universidades de la ciudad para difundir la normatividad y los comportamientos cooperativos en los grupos de niños y jóvenes, quienes son potenciales reguladores de sus padres y otros adultos.