Un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento, enviando a la cárcel a 4 uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá, señalados de pertenecer a una red de microtráfico de la capital del país.

La Fiscalía General de la Nación, en una audiencia que duró varios días, les imputó cargos por los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

Según la Fiscalía gracias a la información suministrada por una fuente humana y las labores de investigación desarrolladas entre un fiscal especializado de la Dirección Seccional de Bogotá y la policía judicial Dijín, se conoció en el año 2015 de la existencia de la banda delictiva La Curva, que estaba distribuyendo estupefacientes en diferentes lugares de la localidad de Bosa.

Banda, que de acuerdo con los investigadores, logró tener dentro de su estructura, a varios policías a quienes les pagaban un sueldo de hasta $1 millón y medio, para avisar sobre operativos de las autoridades.

Según la Fiscalía esa banda traía la droga desde el departamento de Santander, contaba con un sitio fijo de expendió en el barrio San Bernardino y tenía además varios vendedores ubicados en diferentes lugares de la localidad.

Además, fueron capturados dos aparentes administradores de la banda, Vicente Castañeda Boada y Eloisa Ardila Pachón, así como quienes al parecer servían de vendedores, como Esmeralda Alba Adames, Isabel Pardo Albreo, Anyela Rayo Molano, Deiby Leonardo Ramos Bernal, José David Ramos Salazar y Erika Brigith Velasco Guerrero.

A estas 9 personas se les formularon cargos por los delitos de concierto para delinquir con fines de narcotráfico y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.