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Foto: Secretaría de Movilidad



Por: Carlos Brand

Información conocida por RCN Radio muestra la cruda radiografía de la accidentalidad de tránsito en vías barriales donde se ubica la mayoría de colegios, centros de salud, conjuntos residenciales, vías que han puesto el 31% de los muertos en accidentes de tránsito en los últimos años.

Las carreteras en Bogotá se subdividen en vías arteriales, principales y secundarias, estas últimas son las vías locales donde, en teoría, la velocidad máxima que se puede alcanzar es de 30 kilómetros por hora.

Información suministrada por la Secretaría de Movilidad indica que entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2017 se registraron 11.027 accidentes en vías locales, de ellos más de 3.900 provocaron heridos o muertos.

[imagewp:429971] Foto: Secretaría de Movilidad

Las cifras también muestran que las mayores víctimas son los peatones (1481 heridos y 95 muertos) y los motociclistas (1503 heridos y 41 muertos).

[imagewp:429974] Foto: Secretaría de Movilidad

[imagewp:429975] Foto: Secretaría de Movilidad

Natalia Lleras, asesora en seguridad vial de la Organización Despacio, advierte que cuando se suma velocidad a los automotores se multiplica exponencialmente la posibilidad de un accidente de tránsito con resultados fatales.



La Organización Despacio hace una comparación entre los efectos de la velocidad a la que ocurre un accidente y una caída de altura.

[imagewp:429980] Ilustración Organización Despacio

Así las cosas, mientras un choque a un peatón a 30 kilómetros por hora equivale a que esa persona caiga de un segundo piso, el mismo choque pero a 65 kilómetros por hora equivaldría a la caída desde un sexto piso.

Los accidentes son inevitables, pero las consecuencias de dichos accidentes en heridos y muertos están directamente relacionados con la velocidad, según Marina Moscoso, directora de Proyectos de la organización Despacio.



Aunque no hay estudios particulares al respecto se teme que las aplicaciones para que los conductores salgan del trancón, los enruten por vías barriales y generen mayor accidentalidad.

En la ciudad muchos de los conductores no respetan los límites de las señales de tránsito y aceleran cuando lo permite el tráfico; según la Universidad de Johns Hopkins el 39% de los vehículos en Bogotá exceden los límites establecidos.

Hay esfuerzos internacionales exitosos para disminuir las altas velocidades en zonas locales. Buenos Aires, Lima, Nueva York y Londres generando zonas llamadas: “Calmado de Tráfico”, “Zonas 30”, “Twenty is Plenty”, todas con el concepto de que no se excedan los 30 kilómetros por hora.

La preocupación radica en el tipo de peatones o biciusuarios que frecuentan zonas locales, ya que son poblaciones más vulnerables y menos conocedoras de precauciones a la hora de cruzar avenidas de alta velocidad.