Gustavo Trejos, padre del grafitero Diego Felipe Becerra muerto durante un procedimiento de la Policía en Bogotá, ha solicitado de las autoridades medidas especiales de protección para los testigos y los sujetos procesales que intervienen en el caso, a raíz de las amenazas denunciadas por el subintendente de la Policía Nelson Giovanny Tovar Pineda y su abogado Jairo Acuña. Ambos manifiestan intimidaciones que no solo se dan contra ellos mismos, sino que además incluyen a su familiares. Trejos asegura que no solo en las salas de audiencia, sino fuera de ellas la contraparte busca entorpecer el proceso penal. "Las amenazas van desde intimidaciones por teléfono o a través de correo certificado, hasta la castración de la mascota del abogado Jairo Acuña, defensor del subintendente Tovar, advirtiéndole que igual al perro podría sucederle al hijo del jurista" indicó Trejos. En días anteriores varios de los investigados por la manipulación de la escena del crimen lograron libertad por vencimiento de términos, lo cual reitera el padre de la víctima a los jueces,  no debería darse en razón a los continuos aplazamientos de las audiencias contra los investigados y que ha causado un retraso de más de dos años para iniciar juicio.