El Ministerio Público la investiga por las fallas en la puesta en marcha del nuevo modelo de aseo.

Basuras en Bogotá
El problema de las basuras aún se presenta en algunas localidades de Bogotá, entre ellas Chapinero y Teusaquillo.
Foto: RCN Radio

Como lo anticipó RCN Radio, la Procuraduría General le abrió investigación disciplinaria a la directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, (Uaesp), Beatriz Cárdenas por la crisis que se presentó en la capital de la República por las fallas en la recolección de basuras. 

En la decisión, el Ministerio Público se indica que se habría presentado una falencia para la ejecución de un contrato legal con los nuevos operadores de basura. 

Cárdenas fue suspendida de su cargo por tres meses mientras se adelanta la investigación. Para el órgano de control disciplinario, los ciudadanos nunca fueron informados de manera clara y precisa sobre los cambios en los horarios para la recolección de los residuos. La Procuraduría encontró que se habría presentado una falta de planeación en el diseño y ejecución de la política de aseos, falta de actuaciones carentes de sustento legal y una omisión en el cumplimiento de los deberes en el caso de la supervisión de los contratos de los nuevos operadores. 

El procurador General, Fernando Carrillo Flórez le hizo un llamado al Distrito con el fin de que se supere la crisis en la capital de la República, e igualmente se revise el cobro del servicio de aseo, el cual no se ha prestado con la calidad que esperan los bogotanos. 

En las próximas horas, según pudo establecer RCN Radio, la Personería Distrital anunciará la apertura de otra investgación disciplinaria contra Cárdenas y otros dos directivos de la mencionada Unidad, por las irregularidades que se habrían presentado en la puesta en macha del nuevo modelo de aseo la semana pasada.

En un informe de la Personería, la entidad, alertó sobre unas anomalías dentro de la licitación par la operación de recolección de residuos en la ciudad en el que se excluía a la comunidad recicladora. 

Frente a este tema, la Veeduria Distrital advirtió a la Alcaldía de Bogotá, que el 70% de la población recicladora estaba marginada del nuevo esquema de aseo.

Desigualdad con recicladores

Las cláusulas de la licitación garantizan la exclusividad del concesionario en la prestación del servicio y son claras en no permitir el ingreso de otras personas prestadoras del servicio de aseo. Frente a cualquier perturbación, el concesionario tiene la posibilidad de informar a la Uaesp para que este tome las medidas necesarias para hacer respetar su zona, prerrogativa que no se encuentra establecida a favor de los recicladores.

Entre tanto, se establece que el concesionario no podrá recolectar ni transportar los residuos sólidos aprovechables, pero no se incluía inicialmente multa alguna frente a su cumplimiento, aspecto que fue resuelto por la Unidad, con posterioridad a la alerta de la Personería, según informaron.

En los puntos de contenedores destinados para los residuos se consagra en la licitación que antes de la recolección, los recicladores tengan acceso al material aprovechable. No obstante, la condición va en contravía del Código de Policía que sanciona la labor de clasificación de residuos en vía pública.

Otro aspecto que se indica es la necesidad de informar a los recicladores las rutas, frecuencias y horarios de recolección para que puedan realizar su trabajo. Si hay cambios se debe informar, pero frente a imprevistos o emergencias generados por la operación no se menciona cuál será el destino de esos residuos aprovechables que terminarían siendo enterrados en Doña Juana.

El concesionario deberá facturar de manera integral el servicio público de aseo, incluyendo la actividad de aprovechamiento de los recicladores.

Sin exigencias técnicas

Según lo encontrado, los concesionarios deben cumplir con siete actividades gruesas: barrido, limpieza, lavado de áreas públicas, corte de césped, poda de árboles, recolección y transporte de residuos a los sitios de disposición final, pero la Unidad solo exige experiencia en actividades de recolección y transporte, desconociendo los otros cinco componentes necesarios para la prestación del servicio. Frente a estas, el operador podría demostrar su experiencia a través de la elaboración de su propuesta técnica, aspecto que no es tenido en cuenta dentro de los pliegos.

Precisamente, la no exigencia de propuesta técnica a los interesados, impide conocer cómo se prestará el servicio, situación que permite inferir que los pliegos de condiciones no son adecuados ni ajustados a la naturaleza del contrato.

La licitación gira en torno al precio, no a la calidad del servicio. Dentro de los pliegos, en una ponderación de uno a 100, el mayor porcentaje en el costo tarifario da 45 puntos en la licitación, y quien ofrezca más aportes económicos voluntarios a la UAESP tendrá 30 puntos.

 

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