La noche del lunes, al final de un primer día de visita marcado por el anuncio de la suspensión del embargo sobre la venta de armas a Vietnam, el presidente entró en el restaurante Bun Cha Huong Lien, escoltado por los servicios de seguridad. Se instaló en una mesita del establecimiento, en medio de clientes locales, con Anthony Bourdain, crítico gastronómico de la cadena CNN cuyos programas recorren el mundo de las especialidades culinarias. "El presidente maneja los palillos", comentó Bourdain en las redes sociales acompañando una foto de Obama delante de su tazón de bun cha, sopa a base de cerdo que seguramente no le haría mucha gracia a Michelle Obama, adepta de la alimentación sana. "Precio total por una cena de bun cha con el presidente: seis dólares. He pagado yo la cuenta", tuiteó. La entrevista de Obama en el restaurante debe ser difundida en septiembre, en el marco de una nueva serie de programas gastronómicos de Bourdain. Nguyen Thi Lien, de 54 años, la dueña feliz del restaurante, contó a la AFP su "inmensa sorpresa" al ver entrar al presidente estadounidense en su modesto establecimiento familiar. "No nos lo podíamos imaginar ni en sueños", dijo. "Un equipo de la televisión estadounidense nos vino a ver tres días antes, pero nos dijeron sólo que era para su programa. No sabíamos que vendríaObama", aseguró. Nguyen Thi Lien lamenta "no haber tenido tiempo de sacarse una foto con él", al contrario que la nube de vietnamitas agolpada delante del pequeño restaurante para ver entrar al presidente estadounidense.