Un estudio de la Universidad de Estocolmo señala que los mamíferos pequeños ahorran en cantidad pero producen espermatozoides de gran calidad. Inversamente a la lógica, los animales más grandes tienen espermatozoides más pequeños y de menor calidad, aunque más abundantes. La selección sexual o la lucha por la reproducción, uno de los mecanismos de la selección natural, engendró una extraordinaria diversidad de espermatozoides. Los hay pequeños, grandes, largos, cortos, densos y muchos más, dice el estudio. Según el estudio, los pequeños mamíferos ahorran en cantidad pero producen espermatozoides de gran calidad, que tienen un alto porcentaje de éxito. Los mamíferos más grandes desarrollan en cambio una "estrategia de desperdicio", en medio de la cual producen una gran cantidad que utilizan sin mesura. Como en los mamíferos más grandes el aparato reproductor de la hembra es de mayor tamaño, el riesgo de que los espermatozoides se pierdan es mayor, por lo cual importa más la cantidad que la calidad. El aumento de la cantidad de espermatozoides es la mejor estrategia. Con más espermatozoides en carrera, el macho optimiza el resultado en la carrera de la fecundación. Sólo los animales grandes pueden producir mucho semen, dado que la producción depende del tamaño de los testículos. "Entre los animales pequeños, el riesgo de pérdida o dilución es mucho menor", sostiene el estudio, por lo cual producen espermatozoides de mejor calidad, señala el documento. Con información de AFP