Cargando contenido

Foto: Ingimage



Se trata de un ciudadano chino de apellido Zeng, acusado desde 2005 de haber asesinado a tiros a un familiar de su exesposa, en medio de una pelea por 500 yuanes (unos 60 dólares).

De acuerdo a las autoridades de ese país, una vez el hombre cometió el homicidio huyó de su aldea ubicada en Hangzhou, provincia de Zhejiang.

En ese entonces Zeng, quien tenía 36 años de edad, tomó el alias Wang Gui para evadir a las autoridades y sobrevivió mendigando. Pasaron unos años y consiguió trabajo como constructor y luego se casó nuevamente y tuvo un hijo.

Sin embargo, para no ser capturado y distraer a las autoridades, Zeng fingió durante todos estos años ser mudo.

Pero la estrategia del hombre no iba durar para siempre. En 2017, apareció de nuevo en el radar de las autoridades, luego que la Policía adelantara una encuesta en las viviendas de su poblado.

A la Policía se le hizo sospechoso que Zeng no tuviera documentos de identidad. En el empeño de descubrir quién era, le tomaron muestras de sangre y descubrieron que trataba de un asesino buscado durante 12 años.

Una vez descubierto, Zeng confesó ser el asesino del tío de su ex esposa.

Lo que jamás se imaginó el hombre era que estar callado durante tantos años, iba a atrofiar sus cuerdas vocales.

Finalmente, al ser interrogado por las autoridades sobre la táctica de dejar de hablar durante tantos años, respondió por escrito: "Cuanto menos digo, menos posibilidades tengo de cometer un error".