Pantallazo tomado de YouTube



El curioso hecho se presentó en el patio de una vivienda ubicada en Queensland, Australia.

Aunque en un comienzo todo parecía muy tranquilo, de un momento a otro los ánimos se fueron poniendo tensos, luego que dos canguros terminaran a puñetazos y patadas.

Debido a ello, el propietario de la vivienda, quien los grababa sin imaginarse lo que iba a suceder, se vio en la obligación de intervenir para que los canguros dejaran de lado el enfrentamiento.

"Eh, muchachos, tranquilos. ¿Qué dirían sus padres? ¡Sé dónde encontrarlos!", gritó el hombre a los animales, quienes inmediatamente huyeron en medio de la vegetación.