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Los hombres al realizar ejercicio desarrollan más masa libre de grasa que las mujeres, lo que les permite, a nivel muscular, consumir un poco más de oxigeno antes de fatigarse en comparación con las mujeres.

El estudio realizado por Andrés Mauricio García, fisioterapeuta de la Universidad Nacional, Andrea Guerrero, Fisioterapeuta, quienes buscaron caracterizar y ver las diferencias que había en el proceso de maduración y consumo de oxígeno en adolescentes de entre 14 y 18 años en Bogotá, quienes fueron clasificados como sedentarios (no entrenados) y deportistas (entrenados).

"Este estudio permite saber cómo y qué tanto oxígeno se está consumiendo, es una medida de fisiología integrativa que permite estimar el estado general del cuerpo a nivel respiratorio, metabólico, pulmonar y cardíaco, entre otros", comenta el fisioterapeuta.

Los resultados arrojaron que los hombres “entrenados” consumen 50,16 mililitros de oxígeno por kilogramo por minuto, mientras que las mujeres solo 37,83. En cuanto a los “sedentarios”, los hombres consumen 38,77 mililitros de oxígeno por kilogramo por minuto y las mujeres 31,24.

“Nuestras células son dependientes del oxígeno, por lo que un mayor consumo sí está relacionado con una mejor calidad de vida y condiciones saludables”, agrega el especialista.

Sin embargo, variables como la edad, el sexo y el nivel de actividad fueron tenidas en cuenta al aplicarlas en las diferentes pruebas de bandas rodantes y cicloergómetro (bicicleta estática).

De igual forma, entre las variables respiratorias también se midió el umbral ventilatorio, que está relacionado con el momento en que se presenta la fatiga, es decir, que entre más rápido se agote una persona su umbral es menor.

Según el fisioterapeuta García, el consumo de oxígeno no solo consiste en captarlo y hacerlo circular por todo el cuerpo, sino que es la capacidad completa de recibirlo, transportarlo y utilizarlo. Llegando a indicar que en la etapa de la adolescencia a las mujeres les favorece un entrenamiento de potencia más que de resistencia.

En ese sentido el estudio resalta que en la medición de variables sanguíneas se evidenció que la concentración de hemoglobina, que es la encargada de transportar el oxígeno, no se presentaron diferencias entre deportistas y sedentarios.

"Una de las razones puede ser que las personas ya están adaptadas genéticamente a la altura de Bogotá (2.600 metros), lo que ocasiona que la concentración de hemoglobina no aumente", afirma el especialista.

Algunos estudios también indican que si se tiene un bajo consumo de oxígeno hay mayor tendencia a ser sedentario, y todo eso puede conducir a problemas cardiovasculares y metabólicos, entre otros.

Para los investigadores este hallazgo serviría para detectar talentos deportivos y para alertar acerca de factores de riesgo cardiovascular en los adolescentes y condiciones patológicas asociadas con el sedentarismo.

Por: RCN Radio, con información de Unimedios