Melania Trump protagoniza el nuevo número de la edición mexicana de la revista Vanity Fair, donde se publica una entrevista en la que la primera dama estadounidense revela detalles de su oscuro pasado familiar, el trato con su esposo y su plan de ser una primera dama “tradicional”, según una publicación del diario El Universal. La portada de febrero muestra a una sonriente Melania vestida de blanco, con un plato lleno de joyas que ella simula estar enrollando en el tenedor como si estuviera comiendo pasta. En las declaraciones concedidas a la publicación, que ya aparecieron el pasado abril en un artículo de la revista GQ, la primera dama refleja su posición de "no entrar en política ni en temas legislativos", porque es Trump "quien se ocupa de esas cosas". De los consejos que le da a Trump "nadie se entera y nadie se enterará jamás, todo eso queda entre mi marido y yo". Por otro lado, según el diario El Universal, la entrevista también señala que, al preguntar a Melania sobre los cargos contra su padre, Viktor Knavs, por comercio ilegal y evasión de impuestos en 1976, la primera dama dijo cortante “jamás lo investigaron ni tuvo ningún problema. Nuestro pasado está limpio, no tengo nada que ocultar". La revista Vanity Fair explica que Knavs, quien fue miembro del Partido Comunista de Eslovenia, también es acusado de tener un hijo no reconocido en 1964 con Marija Cigelnjak, antes de casarse con la madre de Melania. Vanity señala que Viktor le exigió a Marija que abortara, pero ella se rehusó y su hijo, Denis Cigelnjak, tiene hoy 50 años. El hermanastro de Melania habló en exclusiva con la revista, algo que nunca había hecho con otros medios, contó su historia y otorgó el permiso para buscar los documentos de su caso. Al ser cuestionada sobre el tema, Melania lo negó rápidamente, pero cuando le enviaron los documentos aseguró que no había entendido la pregunta. “Lo he sabido por años, mi padre es un ciudadano y les pido que respeten su privacidad”, señaló. La entrevista además da detalles de cómo Melania narra el inicio de su romance con su esposo Donald Trump durante la Fashion Week de Nueva York. Melania cuenta que en un primer momento no le quiso dar su número de teléfono, y lo que hizo fue pedírselo a él, porque "quería ver cuáles eran sus intenciones". "Hubo mucha química entre nosotros, pero su fama no me impresionó. Es posible que él lo notara", relata Melania, de acuerdo con el avance proporcionado por Vanity Fair sobre el número que se publicará mañana. Afirma que nadie la controla, que viaja con Trump cuando puede y que su esposo la "apoya mucho". "Si le digo 'me voy a dar un baño o me van a dar un masaje', él no se opone", comenta. Se muestra en contra del "bótox y las inyecciones", porque las considera perjudiciales "para la cara y para los nervios", y dice que nunca ha empleado estos métodos: "Todo es mío. Envejeceré con dignidad, como le pasa a mi madre", afirmó la primera dama. Por EFE