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El Papa Francisco bromeó nuevamente sobre el golpe que sufrió en Cartagena y por el que quedó con un corte en una ceja y un hematoma en el pómulo: "Tengo el ojo como compota".

Al ser preguntado en la rueda de prensa a bordo del avión de regreso de la visita de cinco días a Colombia sobre cómo se encontraba, Francisco le quitó hierro al asunto y dijo: "Fue solo un momento, fui allí para saludar a los niños, no vi el cristal y boom", dijo. (Lea: Me dieron un puño, dice el Papa Francisco tras golpe con el papamóvil) Riendo, a otra periodista, el papa argentino le dijo usando una expresión porteña: "Tengo el ojo como compota". Francisco se golpeó a la llegada del barrio de San Francisco con el parabrisas del papamóvil al ir a saludar a un niño. El Vaticano confirmó que Francisco estaba bien e incluso el pontífice argentino bromeó cuando le preguntaron qué le había pasado. "Me di una puñada (puño o golpe), estoy bien", dijo el pontífice a un periodista de Caracol Radio al salir de la casa de Lorenza, una habitante del barrio de San Francisco en Cartagena. Fue justo en la casa de Lorenza donde al Papa se le puso hielo en el golpe y se le aplicó una tirita en la herida de la ceja. Por EFE