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El tití cabeciblanco solo habita en Colombia y está en vía de extinción

Foto: Colprensa



El mono tití cabeciblanco solo habita en Colombia en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba; es una especie en vía de extinción y se estima que sólo quedan unos 7.000 individuos.

En el municipio de Santa Catalina, Bolivar se encuentra la Fundación Proyecto Tití, organización liderada por la ambientalista Rosamira Guillén. Se trata de un proyecto integral que incluye la protección de los bosques tropicales en los que habita el tití cabeciblanco "Saguinus oedipus" y otras 800 especies animales y vegetales, así como programas para mejorar la economía de las comunidades cercanas.

Por ese trabajo Guillén se hizo acreedora del premio anual de la National Geographic Society y la Fundación Howard G. Buffett a quienes lideran campañas de conservación. Esto facilitó el reconocimiento internacional de fundaciones y organizaciones de protección de vida salvaje y biodiversidad de los Estados Unidos, Holanda, Francia, Reino Unido, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos, e inclusive la multinacional Disney, que sumó su apoyo para contribuir a la conservación de los primates.

Parte del proyecto integral de conservación, es que las comunidades cercanas a las reservas naturales donde habita el mono, generen ingresos sin deteriorar los bosques cercanos. Para ello, algunas mujeres elaboran mochilas, estacas y muñecos de peluche con materiales reciclables, los cuales son comercializados en mercados internacionales como el parque temático Animal Kingdom de Walt Disney World.

Guillén considera vital sensibilizar a las comunidades sobre la importancia de esta especie y su conservación, las amenazas que enfrenta y las posibles soluciones para garantizar su supervivencia a largo plazo.

"La clave está en lograr que la conservación de los recursos naturales sea económicamente viable para las comunidades locales, lo cual asegurará la supervivencia, no sólo del tití cabeciblanco, sino también de muchas otras especies de fauna y flora", manifestó.

Según la ambientalista, entre 1960 y 1980 "fueron enviados a Estados Unidos más de 30.000 de estos animales para investigación médica relacionada con el cáncer de colon", lo que sumado al comercio ilegal de mascotas puso en peligro de extinción a de la especie.

Además de las acciones de conservación, los titíes son monitoreados diariamente en la reserva natural con transmisores de radio para investigaciones científicas sobre su alimentación, reproducción y comportamiento.