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Ingimage (Referencia)

El joven brasileño acusado de asesinar fríamente a dos tíos y dos pequeños primos en 2016 se defendió alegando sentir emociones que no puede controlar, al abrirse el juicio este miércoles en la ciudad española de Guadalajara.

"He notado que mis emociones, la manera como me comporto, la manera que reacciono, no es igual a los demás, es siempre agravada", declaró François Patrick Nogueira Gouveia en la Audiencia Provincial de Guadalajara, a unos 60 km al este de Madrid.

Esposado y vistiendo gafas de pasta negra, camisa azul y pantalón kaki, el acusado conocido como el "descuartizador de Pioz" porque seccionó a sus tíos tras matarlos agregó: "Si lo pudiera controlar, sería maravilloso, no solo para mí sino para los demás".

El asesino confeso de su tío materno, su esposa y los dos hijos de estos, de 1 y 3 años, comenzó su declaración pidiendo "perdón a (su) familia y la de (su tía) Janaína".

"A mí me gustaría haber evitado que todo esto ocurriera (...) No he elegido funcionar de la manera que funciono", apuntó el joven de 21 años.

Sosteniendo que Nogueira actuó con premeditación y alevosía, la fiscalía pide para él la pena máxima prevista en el código penal español, la prisión permanente revisable, una condena perpetua que puede ser revisada a partir de los 25 años en prisión. 

Pero la defensa busca una pena inferior, alegando un "trastorno mental transitorio" de Nogueira y el atenuante de haber confesado los hechos, ocurridos el 17 de agosto de 2016.

En su declaración, Nogueira buscó mostrarse como una persona que sufrió durante su niñez en Brasil y tuvo problemas con el alcohol desde los diez años de edad. 

Según la investigación, el joven llegó el 17 de agosto de 2016 al chalé de sus tíos en Pioz, pertrechado con un cuchillo muy afilado, bolsas plásticas y cinta de precintar. Portaba unas pizzas para no levantar sospechas.

Tras comer, asesinó primero a su tía, Janaína Santos Américo (39 años), y luego a los dos hijos de la pareja, María Carolina de 3 años y Davi de 1. Esperó un par de horas a que llegara su tío Marcos Campos (40 años) y también lo asesinó de múltiples puñaladas en el cuello.

A los adultos los descuartizó y metió todos los cuerpos en bolsas plásticas. Limpió la casa, se aseó y esperó a tomar el autobús de vuelta la mañana siguiente, según el auto judicial.

Mientras cometía los crímenes, Nogueira envió por WhatsApp fotografías de los cadáveres e intercambió mensajes, incluso con burlas o jactándose, con un amigo, Marvin Henriques, detenido posteriormente en el estado brasileño de Paraiba como cómplice de los asesinatos.

Los cuerpos fueron hallados recién un mes más tarde, cuando un empleado de mantenimiento alertó del mal olor proveniente de la vivienda.

Nogueira huyó entonces en avión a Joao Pessoa, capital de Paraiba. No obstante, el 19 de octubre regresó a España para entregarse voluntariamente, convencido por su familia de que era mejor pagar cárcel en España que en Brasil.

Fuente

AFP

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