El Instituto Colombiano de Medicina Legal entregó un reporte al Congreso en el que se revela un aumento de la violencia contra la mujer en Colombia.

El director de la entidad, Carlos Valdés, reveló que las armas de fuego pasaron a liderar la lista de los elementos con los que más se agrede a la comunidad femenina.

“Es que ya no es la misma violencia que el instituto estaba registrando en los informes de Masatugó hace 12 años. Hace 12 años el arma de fuego estaba en el cuarto lugar de violencia hacia la mujer. En primer lugar estaban los elementos contundentes, el puño, la cachetada, la patada. Hoy las armas de fuego están en primer lugar de violencia hacia la mujer”, advirtió.

Valdés también afirmó que la violencia sexual contra las niñas, adolescentes y señoras de la tercera edad ha aumentado significativamente, al igual que la desaparición de mujeres en lo que va corrido del 2017.

“Entre enero y mayo de este año 1.239 mujeres desaparecieron de las cuales 14 fueron con presunta desaparición forzada, 93 por desastre natural, por trata de personas una y por posible secuestro uno”, manifestó.

Cuestionó duramente a los médicos de las EPS que en muchas ocasiones no saben diagnosticar y no identifican cuando una mujer es abusada sexualmente.

“Hago llamado al Ministerio de Salud porque qué sacamos con involucrar al sector salud si los médicos de los servicios de urgencias no saben valorar y le ha tocado a Medicina Legal en los últimos meses desvirtuar los diagnósticos mal hechos de médicos del servicio de urgencias en varias partes del país”, manifestó.

Valdés afirmó que el año anterior fueron valoradas 3.700 mujeres que fueron abusadas y en la gran mayoría de los casos las Comisarías y los defensores de familia hicieron caso omiso de dichas valoraciones.