A pesar de que en un principio la gerente del la Empresa de Acueducto de Bogotá, Eva María Uribe, aseguró que presentaba su renuncia aduciendo circunstancias personales, el alcalde Enrique Peñalosa reconoció que le solicitó la dimisión por diferencias en temas gerenciales. "Tengo un gran aprecio por la gerente, creo que es una persona muy capaz, hubo diferencias sobre cómo debe ser el manejo de una gran empresa, de una de las más grandes de Colombia”, aseguró el alcalde. Agregó que la decisión “nada tiene que ver con sus capacidades e idoneidad técnica y tengo el mayor aprecio y respeto por la gerente”. De igual forma Peñalosa señaló que "simplemente son temas de cómo es como una gran empresa puede generar la motivación, la estructuración de equipos, el empoderamiento de su gente, temas que son puramente del gerenciamiento de la empresa". El alcalde Peñalosa aseguró además que la empresa ha tenido que afrontar problemas económicos, acarreados por asumir la prestación de servicio de aseo en Bogotá, por lo cual es fundamental una intervención inmediata.