Actualmente, los viajeros que se desplacen en carro desde Medellín hacia las playas del Urabá antioqueño, deben soportar un viaje de hasta 12 horas. Sin embargo, en el año 2023 el viaje se podría reducir a 4 horas y media. Las obras del Túnel del Toyo, considerado el túnel más largo de América Latina con 19,4 kilómetros de largo, promete ser el segundo proyecto más ambicioso en la historia de Antioquia, solo superado por el Metro de Medellín.

El gobernador Luis Pérez celebró que se hayan despejado las dudas de la contratación, pues el consorcio Antioquia Al Mar, ganador de la licitación, habría resuelto las dificultades, especialmente en cuanto a las licencias ambientales. La obra se financiará con 520 mil millones de pesos de la Alcaldía de Medellín, 780 mil millones de la Gobernación y 530 mil millones de la Nación.

Por su parte, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, explicó que conectar a la ciudad con el mar en menos de 5 horas es el proyecto más ambicioso de la ciudad junto al Metro, además que es la primera vez que la capital antioqueña invierte por fuera de la ciudad. Explicó que por los 19,4 kilómetros del túnel se podrá transitar a 60 kilómetros por hora, mientras que por la carretera que se construirá se podrá movilizar a 80 kilómetros por hora.

Además del gran Túnel, el Toyo tendrá otros 11 pequeños túneles de 5,2  kilómetros y 13 viaductos de 1,2 kilómetros. Las obras se construirán a una altura que oscila entre 1.511 y 1.477 metros sobre el nivel del mar, es decir, que las carreteras solo tendrán algunos metros de inclinación, facilitando que los vehículos transiten a mayor velocidad.

 

Los mandatarios de Antioquia y Medellín le pidieron al consorcio constructor que a finales de sus gobiernos, es decir en el 2019, el Túnel ya se pueda transitar a pie, aunque esté en "obra negra". La perforación de las montañas comenzará en la tercera semana del mes de enero del 2018.