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El alcalde sostiene que aún no hay garantías para que los más de 1.500 desplazados retornen a sus hogares.

En cuatro albergues del casco urbano de Cáceres, Bajo Cauca antioqueño, permanecen las familias que abandonaron sus hogares en nueve veredas por los hostigamientos y amenazas de grupos como el Clan del Golfo, Los Caparrapos y la guerrilla del ELN.

Entre los más de 1.500 desplazados, que ya registran las autoridades, hay 250 campesinos revictimizados porque recientemente una sentencia había restituido las tierras que el conflicto armado les había despojado en la vereda Anará.

Según el alcalde encargado, Rafael Enrique Sánchez, lamentablemente se frenó ese proceso que la Unidad de Restitución de Tierras de Córdoba, que tiene injerencia en el Bajo cauca antioqueño, había adelantado desde hace años para devolverles sus predios a esas familias.

“La Unidad de Tierras tiene un proceso de restitución en la vereda Amará, muchas de las familias que hacen parte de ese proceso están desplazadas hoy en Cáceres”. 

Al municipio ya llegaron 300 soldados para devolverles la tranquilidad a las comunidades rurales, donde hacen presencia esos grupos armados. Sin embargo, el alcalde sostiene que aún no hay garantías para que los más de 1.500 desplazados retornen a sus hogares.

A las familias que permanecen en los albergues ya se les ha brindado ayudas humanitarias de parte del Departamento de Gestión del Riesgo de Antioquia. 

La Alcaldía de Cáceres reclama la intervención urgente del Gobierno Nacional pues la crisis humanitaria ha desbordado todas las capacidades de atención del municipio.

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