El Frente de Guerra Occidental del ELN cumplió la orden impartida por su máximo comandante, alias Uriel, quien dio instrucciones para que los guerrilleros reactiven las operaciones militares en Chocó.

Poco después de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara el llamado a consultas del equipo negociador para que regresen a Bogotá, los alcaldes chocoanos advirtieron que los subversivos comenzaron el despliegue de tropas y volvieron a amenazar a los habitantes.

Tras el fin del cese el fuego bilateral, el ELN habría sostenido un combate con miembros del Clan del Golfo en la cuenca de Jiguamiandó, una de las zonas más disputadas por los ilegales en Chocó.

El alcalde de Carmen del Darién, Erlin Moya, advirtió que en el municipio hay 300 familias afros e indígenas confinadas y desplazadas, por las amenazas del ELN;  por eso, elevó un llamado al presidente Santos para que no se suspenda la mesa de paz en Quito, Ecuador.

Los alcaldes de las cuencas de Curvaradó y Jiguamiandó, sitios claves para la restitución de tierras, recordaron que no es en las grandes ciudades donde se vive el conflicto con el ELN, por lo que piden que el presidente Santos mantenga la mesa de paz, para garantizar la integridad de habitantes del Chocó, donde en el último año cerca de 10 mil personas se desplazaron por los combates entre la guerrilla y el Clan del Golfo.

En las últimas horas, el comandante Uriel, jefe del Frente de Guerra Occidental del ELN, aseguró que el grupo sí cumplió con el cese el fuego en esa región del país, pese a las supuestas violaciones cometidas por el Gobierno.

El líder del frente más "federalizado" denunció que el Ejército atacó a los guerrilleros en el río Truandó y que aprovechó para realizar desembarcos y tomarse vías de acceso en las zonas de influencia  guerrillera.