Cortesía Devimed

Con 150 kilogramos de explosivos, las autoridades aceleraron la caída de cerca de 60.000 metros cúbicos de material inestable en la autopista Medellín - Bogotá, en jurisdicción de Copacabana. El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, explicó que esta explosión controlada fue necesaria para evitar que el cierre de uno de los más importante corredores viales del país se prolongara más tiempo. De acuerdo con los técnicos presentes en dicho procedimiento, el paso vehicular podría ser restablecido en las próximas 48 horas, siempre y cuando se cumplan los protocolos para la remoción de material. "Ese derrumbe se pudo haber demorado un día o seis meses con la vía paralizada. Tomamos la decisión de hacer voladuras controladas para resolver el problema de inmediato. Vamos a trabajar para que en menos de 48 horas se retiré el material", agregó Pérez Gutiérrez. Mauricio Parodi, director del Dapard, indicó que 230 personas trabajaron en el operativo de voladura controlada y en la instalación del  material explosivo en el kilómetro 14+ 350 de Copacabana. Para esta operación fue necesaria la evacuación de los residentes en un mínimo de 300 metros a la redonda, por margen de seguridad, "se evacuaron 84 familias de la zona, que son 262 personas y también de 42 animales vivientes del sector, como perros, gatos y aves", manifestó Parodi. Por el cierre de la autopista Medellín - Bogotá, las autoridades recomiendan a los conductores tomar rutas alternas como la Avenida las Palmas, la vía hacia Santa Elena y Cisneros - Puerto Berrío. Se espera que en dos días las autoridades puedan dar paso controlado por esta vía y que en cinco días dicha autopista se encuentre habilitada en su totalidad.