Como un negocio que sirve para que los narcotraficantes laven el dinero, calificaron las autoridades la crítica situación por los juegos ilegales de azar, como los chances irregulares, las rifas y las máquinas tragamonedas. En el último año, los juegos ilegales movieron 500 mil millones de pesos en el país, mientras que en Medellín movieron 80 mil millones de pesos. El presidente de Coljuegos, Juan B. Pérez, explicó que en los cuatro años de existencia que tiene la entidad se han destruido 14 mil 500 máquinas tragamonedas ilegales, incluso, este año en Medellín se han destruido 360 máquinas de este tipo. El funcionario aseguró que la entidad solo cuenta con 160 empleados en Bogotá, lo que dificulta ejercer los controles en el país. "En coordinación con la policía y la Fiscalía creamos un grupo de trabajo con la Alcaldía de Medellín para identificar en qué sectores de la ciudad está más desarrollada la ilegalidad en materia de juegos de suerte y azar, vamos a generar unos operativos para desmantelar las estructuras que se lucran de este negocio, están moviendo 500 mil millones de pesos en el país". Coljuegos informó que identificar una máquina tragamonedas es supremamente fácil, pues para que el establecimiento tenga permiso debe tener mínimo 20 máquinas, es decir, que si en una tienda hay una, dos o tres máquinas, es obvio que estas son ilegales, pues no tienen la veintena requerida por la ley. En materia de juegos legales de suerte y azar, las autoridades informaron que el negocio mueve 2,39 billones de pesos al año en Antioquia, mientras que en Medellín se mueven 1,34 billones de pesos anuales, representando el 10 por ciento del total de los ingresos en todo el país.