La inminente posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos no ha cambiado la crisis de migrantes irregulares que se vive en el Urabá antioqueño. Cada día, nuevas embarcaciones zarpan desde Turbo hacia Panamá con decenas de cubanos a bordo que sueñan con cumplir el sueño americano. Aunque Barack Obama eliminó el beneficio de "pies secos, pies mojados", que otorgaba la nacionalidad a los cubanos que tocaran suelo estadounidense, cerca de 15 personas siguen saliendo cada día desde Antioquia hacia ese país. El gerente del Puerto El Waffe de Turbo, Fabricio Marín, confirmó que este año han salido 805 migrantes, de los cuales 533 eran cubanos que llegaron a Urabá de forma irregular. Pese a que hay un acuerdo con el Gobierno de Panamá para atender de manera humanitaria a los cubanos, en las últimas horas fueron deportados dos inmigrantes que habían salido desde de Turbo. El gerente del puerto El Waffe agregó que en Urabá hay incertidumbre por la posesión de Donald Trump. Hace cuatro meses, el Urabá antioqueño y chocoano afrontó una crisis humanitaria por la llegada de tres mil migrantes cubanos que se represaron durante tres meses en una bodega privada en Turbo, crisis que se agravó cuando Panamá aumentó las restricciones en la frontera con Colombia.