Foto referencia/Cortesía EPM

Seis kilómetros de cable de energía subterráneos han sido robados en los dos últimos meses en el centro de Medellín. Cada metro de este material le cuesta a EPM 80 mil pesos, lo que representa pérdidas cercanas a los 480 millones.

El gerente de Transmisión de Distribución de Energía de EPM, Juan Carlos Duque, advirtió en RCN Radio que el robo continúo puede provocar un apagón e indicó que un kilo del cobre del cable se vende en el mercado negro por 10 mil pesos.

"Estos robos pueden causar afectaciones en la prestación del servicio y pueden provocar un daño mayor si no lo detectamos a tiempo. Desafortunadamente, hay un mercado ilegal en chatarrería donde les compran este material", dijo el funcionario.

Según Juan Carlos Duque, los delincuentes visten prendas de una empresa de telecomunicaciones y simulan están haciendo reparaciones, cuando en realidad, hurtan los cables.

"Son cuadrillas con uniformes de empresas de telecomunicaciones y se ubican en los sectores donde están los cables, abren las tapas, y retiran un material grande", puntualizó.

De continuar los robos, podría haber un racionamiento de energía en el centro de Medellín, donde hay hospitales, locales comerciales, instituciones educativas y zonas residenciales. En El Hueco, Amador, San Antonio y Ayacucho, han ocurrido los principales hurtos.