“Con el agua hasta el cuello”, así están los habitantes de Murindó, Urabá antioqueño, luego de las crecientes súbitas de ríos y quebradas que inundó calles y viviendas.


El agua que ya alcanza el metro y medio de altura ocasionó hasta el desbordamiento de los pozos sépticos, lo que tiene en riesgo a la población de contraer enfermedades infecciosas, debido a los malos olores y a las basuras que también “nadan” por las calles del municipio, así lo confirmó el alcalde Jorge Maturana Úsuga.


El mandatario dijo que teme por un brote alérgico o enfermedades que pongan en riesgo la salud de las familias, pues por los malos olores y las basuras hay proliferación de mosquitos. Destacó que la situación es tan compleja que el hospital del municipio debió ser evacuado en un 70 por ciento, porque se están inundado y no hay cómo atender a la población.


El alcalde aseguró que requieren ayudas urgentes para atender a las 573 familias que están damnificadas. Sin embargo, el Dapard informó que las adversas condiciones climáticas han impedido el envío de las ayudas humanitarias.


Otro de los municipios que están bajo el agua es Vigía del Fuerte, donde se desbordaron los ríos Murrí y Archía. Por ahora se adelanta el censo de damnificadas para solicitar formalmente las ayudas humanitarias ante la Gobernación Departamental.


En total, son 55 los municipios que están en alerta por probabilidad de inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos. Hasta ahora, las zonas más afectadas son el Urabá, Oriente y Suroeste.