Reclaman mayor protección y celeridad en investigaciones.

Indígenas
Hasta el momento se desconocen las razones y los autores del doble crimen.
Foto archivo: Colprensa

La crisis humanitaria se profundiza en Cáceres por los reiterados hostigamientos de bandas criminales y la guerrilla del ELN a los campesinos de nueve veredas.

Recientemente se enunció que cinco caciques del Pueblo Zenú y dos líderes comunales fueron amenazados de muerte.

Según la denuncia de la Organización Indígena de Antioquia, los siete amenazados permanecen confinados en las zonas rurales por temor y falta de garantías para salir de ese municipio del Bajo Cauca antioqueño, donde 1.448 campesinos se desplazaron hacia el casco urbano.

El presidente de la OIA, José Leonardo Domicó, aseguró que las amenazas son motivadas por las denuncias que estos líderes hicieron sobre la presencia de los grupos armados, la lucha por los cultivos ilícitos y la operación de multinacionales mineras en sus territorios.

Ante estas intimidaciones, el directivo indígena, quien también está amenazado desde el año pasado, reclamó a la Unidad Nacional de Protección un esquema de seguridad y a la Fiscalía celeridad en las investigaciones.

En la zona ya hacen presencia 300 uniformados del Ejército Nacional para contrarrestar las acciones delictivas de por los menos 260 integrantes del Clan del Golfo, Los Caparrapos y la guerrilla del ELN.
 

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