El patrullero de la Policía, Francisco Javier López Palacios, murió de un disparo en la cabeza, en un ataque atribuido a la banda delincuencial "El Hueco", en el municipio de Amagá, Suroeste antioqueño.

Los hechos ocurrieron en el sector "El Hueco", del  corregimiento Minas, donde la Policía adelantaba operativos de control a vehículos y personas, con el fin de combatir delitos como el microtráfico y la extorsión.

Según fuentes judiciales, el uniformado de 25 años de edad, pertenecía al Grupo de Operaciones Especiales, Goes, y era natural de la ciudad de Cartagena.

Como se recuerda, a finales de 2015, las autoridades capturaron a 34 presuntos integrantes de la banda "El Hueco", responsables, de los  homicidios de 17 personas, entre ellas, dos mujeres menores de edad, en Amagá.