El Inpec autorizó el traslado de 130 internos de las estaciones de Policía y del búnker de la Fiscalía  hacia la cárcel El Pedregal de Medellín. Sin embargo, el sindicato de guardianes se negó a recibirlos y el grupo de presos tuvo que regresar en los buses a las celdas de paso, donde viven en condiciones infrahumanas. El personero delegado para los Derechos Humanos, Juan Fernando Gómez, explicó que los guardianes argumentaron que en las salas de paso hay un brote de varicela, que podría contagiar a los nuevos internos. Funcionarios de la Secretaría de Salud verificarán hoy la situación.  El presidente del Sindicato de Guardianes del Inpec, dragoneante Luis Pinzón, afirmó que El Pedregal tiene un hacinamiento del cien por ciento. Habría traslados a otras cárceles, donde la crisis humanitaria se agudiza. En Caucasia, los internos duermen a la intemperie. Cerca del 80 por ciento de las personas que permanece en las estaciones de Policía, está en condición de sindicado, es decir, no ha sido vencida en un juicio.  Estos lugares se crearon para tenerlos máximo 72 horas, pero algunos completan hasta siete meses. La situación más crítica está en La Candelaria, donde habría un baño para 200 presos.