Las autoridades en Riosucio, Chocó, prendieron las alarmas por una emergencia sanitaria a causa de las fuertes lluvias que causaron inundaciones en toda la localidad, incluido el cementerio. A raíz de las fuertes precipitaciones y el desbordamiento del río Atrato, se han causado daños en las tumbas que sepultan a los cadáveres de la zona, donde también reposan los de las víctimas de la masacre de Bojayá, ocurrido hace 16 años cuando guerrilleros de las Farc lanzaron un cilindro-bomba a la iglesia local.   El secretario de Gobierno de Riosucio, Jobhan Mosquera, explicó que se mantiene la emergencia sanitaria en el lugar, pues el alto nivel que alcanzó el río Atrato está a punto de desplomar algunas partes del cementerio. El funcionario advirtió que los cuerpos de algunas personas que fueron sepultadas hace menos de tres meses, también fueron sacados del cementerio para evitar que sea mayor la emergencia sanitaria y se propaguen enfermedades. Aunque el río Atrato entró con fuerza a las zonas urbanas, las aguas se demoran mucho tiempo en bajar.  En esa pequeña localidad chocoana, la cifra de damnificados asciende a 5.000, quienes siguen esperando las ayudas del Gobierno Nacional. El año pasado, más de 30.000 personas se vieron afectadas por las dos temporadas invernales, debido principalmente a la falta de dinero para elaborar planes de mitigación, en la zona más lluviosa del mundo.