Una ciudad de 2 millones y medio de habitantes como Medellín está trabajando con solo dos curadurías urbanas, las mismas que tiene un municipio como Bello de 500 mil habitantes. Así lo denuncia la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), al advertir que más de 100 proyectos inmobiliarios están suspendidos por las demoras en las licencias de los curadores.

 

Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia, advirtió que aunque Medellín tiene 4 curadurías, solo dos están funcionando por las demandas en el proceso de elección de las dos restantes. Lo más grave, es que el Plan de Desarrollo de Medellín estaría paralizado, pues ni las mismas obras públicas tendrían las licencias.

Cada uno de los proyectos afectados cuesta cerca de 30 mil millones de pesos, por lo que habría más de 460 mil millones de pesos comprometidos y con posibles demoras en la ejecución. Camacol advirtió que los constructores tendrán sobrecostos, pues en otras ciudades las diligencias en las curadurías se tardan de uno a tres meses, mientras que en Medellín se demorarían más de un año.

Según el gremio de la construcción, la falta de las dos curadurías también tendría 25 proyectos públicos frenados, incluidos en el Plan de Desarrollo. Entre las obras suspendidas habría escenarios deportivos, infraestructura para la seguridad y centros de salid.

Por eso, Camacol hizo un llamado de urgencia para que el Gobierno Nacional interceda, delegando personas en las curadurías que no están funcionando, con el fin de proteger el desarrollo inmobiliario de la ciudad y la inversión de los privados.