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Foto referencial AFP

De las cerca de 29 mil personas capturadas en el último año en Medellín y el Valle de Aburrá, unas 4 mil 500 son reincidentes por diferentes delitos. El más común es el porte y tráfico de estupefacientes.

Para las autoridades, estos operativos de captura, algunos con orden judicial, generan un desgaste en tiempo y presupuesto para la institución, porque uniformados deben desplazarse, usar vehículos oficiales, y descuidar algunas zonas.

En reiteradas ocasiones, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, ha criticado los beneficios de libertad o detención domiciliaria que han recibido miembros de combos de Medellín.

"Quienes están saliendo, claro que continúan vinculados a los procesos, pero salen a seguir delinquiendo. Es un problema de seguridad. También es urgente descongestionar las estaciones de policía", dijo en su momento.

Incluso, las declaraciones de Gutiérrez Zuluaga motivaron un comunicado del Sindicato de Jueces de Medellín, que rechazaron los cuestionamientos y aclararon que ellos se rigen por las leyes, que son precisas con las condiciones para privar de la libertad a cualquier persona.