La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado Colombiano a  pagar una millonaria indemnización por la desaparición forzada de doce personas, entre ellas tres menores, entre junio y diciembre de 1996 en el corregimiento La Esperanza del municipio de El Carmen de Viboral, Oriente antioqueño. Según el alto tribunal, los hechos fueron cometidos por las Autodefensas del Magdalena Medio con el consentimiento de miembros de la fuerza pública. El gobierno colombiano reconoció ante la Corte su responsabilidad por algunas de las acciones detalladas en la sentencia, pero rechazó que existiera colaboración entre paramilitares y las Fuerzas Armadas, precisó el Tribunal. En la sentencia, la Corte  ordenó a Colombia continuar con las investigaciones y procesos judiciales en curso, realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y brindar tratamiento médico y psicológico o psiquiátrico a los familiares de las víctimas. Durante los seis meses de incursiones del grupo conocido como los Halcones, al mando de Omar Isaza alias Teniente,  hijo de Ramón Isaza, fueron asesinadas 27 personas.