Entre las cinco personas que fueron asesinadas durante la celebración del Año Nuevo en el área metropolitana del Valle de Aburrá, se destaca el caso de un menor de 13 años, conocido como alias Jairito o La Chinga, quien fue atacado con arma de fuego en una vía pública del barrio Robledo de Medellín. Según la policía, el menor era integrante de una banda delincuencial y su muerte obedece a retaliaciones.
Otro de los casos se registró en el barrio Villa Hermosa de Medellín, donde un hombre murió tras ser atacado con arma de fuego por dos sujetos que lo abordaron, hiriendo también a una mujer familiar de la víctima. El coronel Juan Carlos Restrepo, comandante operativo de la Policía Metropolitana, lamentó que otras tres  personas hayan sido asesinadas en Bello e Itagüí, donde dos de las víctimas habían estado en la cárcel por distintos delitos.
Según el reporte de las autoridades, 14 personas también resultaron lesionadas por riñas con armas de fuego y cortopunzantes, donde la intolerancia fue el común denominador. Sin embargo, se tiene una reducción importante, pues el año anterior hubo 51 personas heridas en riñas callejeras.
Finalmente, la Policía reveló que se atendieron 19 mil 280 llamadas de emergencia, de las cuales 13 mil 500 fueron improcedentes, pues algunas fueron bromas. También se impartieron 41 comparendos por infringir el código de policía y convivencia, sobre todo por el cierre de vías y la realización de asados en calles públicas.