El grupo ilegal más numeroso que tiene Antioquia, el Clan del Golfo, tendrían una sobreoferta de jóvenes reclutados. Según cifras de las autoridades, al menos 3 mil 500 hombres trabajan para esa estructura criminal en las nueve subregiones. Lo más preocupante, según el gobernador Luis Pérez, es que la mayoría de los jóvenes delinquen Urabá, en donde por el aumento de decomiso de cocaína, los ilegales estarían cambiando de actividad construyendo empresas de movilidad y construcción, tal y como sucedió en Medellín tras la muerte de Pablo Escobar. "Le está ocurriendo al Urabá algo similar, a lo que ocurrió en Medellín cuando en la época de Pablo Escobar había capacitado en la ilegalidad un número grande de joven, y cuando se quedaron sin el empleo ilegal empezaron con la extorsión y empresa ilegal en el Valle de Aburrá", agregó Pérez. Para avanzar en las investigaciones, la gobernación el solicitó a la Fiscalía que abra un proceso formal para determinar la legalidad de algunas empresas que estarían siendo administradas por el Clan del Golfo, tales como constructoras y empresas de buses y taxis. La misma situación se presenta en Bello, norte del Valle de Aburrá, en donde según la Policía, las organizaciones narcotraficantes de Los Chatas y Pachely dominan el negocio de los buses y la construcción.