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Organización Indígena de Antioquia, OIA. 

En la vereda San Antonio de Tarazá, 48 familias abandonaron forzosamente sus hogares por el temor a quedar en el fuego cruzado a causa de los nuevos enfrentamientos entre tropas del Ejército, el 'Clan del Golfo' y 'Los Caparrapos'.

Según la información oficial, en esa zona rural del Bajo Cauca se detectó la presencia de estos dos grupos armados ilegales que en los últimos días combatieron por el territorio, por lo que miembros del Comando Aquiles reaccionaron con un despliegue militar y atacaron a los criminales.

Estas nuevas acciones causaron el temor de los pobladores, quienes se desplazaron en su mayoría a otras veredas y algunos hacia la cabera municipal.

El general Juan Carlos Ramírez, comandante de la Séptima División del Ejército, sostuvo que se hizo la reacción de las tropas para proteger a las comunidades, pero lamentablemente desencadenó en un desplazamiento.

"Luego de estar haciendo operaciones militares en combate, con estos bandidos de los grupos armados organizados, las tropas incautan un material de intendencia y un material de interés para la inteligencia militar", dijo el oficial.

Agregó que "la población civil estaba preocupada y temerosa por la presencia de estos grupos armados organizados y había decidido salir de sus lugares de habitación y dirigirse hacia el sector de El Doce en Tarazá".

Lea también: Minería ilegal en el Bajo Cauca antioqueño deja más de 500 veredas semidesiertas

Este panorama de hostigamientos es causado por la lucha para tener el control de la minería ilegal y los cultivos de coca.

Según Óscar Yesid Zapata, coordinador de la ONG Nodo Antioquia, estas rentas criminales han generado homicidios selectivos, desplazamientos y desapariciones forzadas en esa zona del departamento.

La vereda San Antonio y todo el corregimiento 'El Doce' de Tarazá permanecen militarizados y custodiados, por lo que el general Ramírez aseguró que están dadas las garantías para que los pobladores regresen a sus hogares.

Según las organizaciones de derechos humanos, el año pasado hubo al menos quince casos de desplazamientos masivos en el Bajo Cauca antioqueño, que dejaron más de 4.500 víctimas.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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