El Consejo de Estado  confirmó un fallo del Tribunal Administrativo de Antioquia que condenó al Ejército, a pagar una indemnización de 400 millones, a la familia de un joven de  17 años, que murió en un supuesto combate con las FARC, en Carepa, Urabá antioqueño.

Los hechos están relacionados con el homicidio de un estudiante de ingeniería eléctrica, detenido el 22 de junio de 2010, en un retén de tropas de la brigada 17.

Al día siguiente, el joven fue reportado como guerrillero que se enfrentó a  los militares. El menor vestía un uniforme camuflado, que le quedaba grande y portaba un arma deteriorada.

Esos dos elementos y las declaraciones de la familia, permitieron establecer, que se trató de un falso positivo.